Senado convirtió en ley polémico impuesto a los plazos fijos de empresas
Desde el primer día de enero los plazos fijos de las empresas y otras colocaciones financieras pagarán impuestos. La renta que las empresas -no el público- reciban por colocar su dinero a plazo o por comprar obligaciones negociables, que también pagan intereses, deberá pagar el Impuesto a las Ganancias. De esta manera, se vuelve a alentar prestarle dinero al Estado, porque sus títulos públicos seguirán exentos. El gobierno está diciendo: "Señores, es mejor que me presten la plata a mí, que no pagan impuestos, y no que la depositen en un banco o suscriban títulos de empresas privadas, aunque usen ese dine-ro para mejorar la producción o generar empleo". Otra contradicción de un gobierno que reclama inversiones privadas y castiga al que invierte en ese sector. Para mostrarla como una medida "popular", el Senado también convirtió ayer en ley la posibilidad de que el público pueda desgravar del Impuesto a las Ganancias los intereses que paga por los créditos hipotecarios. La ley, a su vez, elimina progresivamente el impuesto a los intereses que pagan las empresas por los créditos que toman.
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Efecto negativo
Infidencia
Hace dos meses De la Rúa viajó a Mar del Plata para disertar en el Coloquio de IDEA. Allí se anunció un paquete de medidas, donde se incluyó la eliminación del impuesto sobre los intereses pagados por las empresas. Este anuncio se sumó a un proyecto, que ya había convertido en ley, por el que se reducía la alícuota de ese tributo primero en 5 puntos a partir del 1 de enero de 2001 y otros 2 puntos desde julio del mismo año.
Sorprendidos
La decisión de De la Rúa implicaba acelerar la reducción de la alícuota hasta eliminarla y cumplir así con uno de los pedidos más fuertes de las empresas que protestaron contra ese impuesto desde su creación. Pero cuando el proyecto de ley respectivo llegó al Congreso muchos se sorprendieron descubriendo que, al tiempo que se eliminaba el impuesto a los intereses, se volvía con la idea de gravar los plazo fijos y colocaciones financieras. Sólo que en esta ocasión el revuelo fue mucho menor y Diputados no vaciló un momento en sancionarlo.
Además, la misma sesión, los senadores devolvieron a Diputados con cambios el proyecto que reglamenta un régimen de reintegro del IVA a los turistas extranjeros, no sólo por los bienes adquiridos en el país y luego exportados, sino también el que pagan por el servicio de hotelería. Este último beneficio regirá sólo para las provincias limítrofes. Es decir, devolverán a los turistas el IVA sobre sus facturas hoteleras en Catamarca, Formosa, Entre Ríos, San Juan, Santa Cruz, Misiones, Corrientes, Salta, La Rioja, Chubut, Jujuy, Neuquén, Mendoza, Río Negro y Chaco. Desde enero de 2003 el Estado deberá extender el beneficio al resto de las provincias.
Reglamentación
De todas formas el gobierno, una vez aprobado por Diputados, debe reglamentar todavía la forma en que el impuesto pagado les será devuelto a los turistas.
En el mundo existen hoy varios sistemas para hacerlos. España, por ejemplo, acredita el tributo pagado por compras en la tarjeta de crédito del viajero una vez que se constata que el producto salió de sus fronteras, cosa que se realiza a través de un certificado. Sudáfrica utiliza un sistema más simple por el que entrega un cheque en el aeropuerto al turista que se cobra en ventanilla antes de subir al avión. Otros países europeos acreditan los reintegros en las cuentas de cada país de destino de los turistas, sistema que funciona a la perfección.



