Sigue en el interior falta de combustible

Economía

Hasta anoche continuaba el problema de desabastecimiento de combustible en el interior del país, con dificultades muy serias en Santa Fe, Entre Ríos, parte de Córdoba y centro y sur de Buenos Aires.

La llegada del combustible era irregular en el norte del país, porque la zona se abastece en parte desde San Lorenzo, en Santa Fe, donde hasta ayer seguían bloqueadas las plantas de despacho de YPF, Esso y Petrobras ubicadas allí.

La situación se aliviaba parcialmente en algunas ciudades del norte con el combustible que llega por barcazas a Barranqueras en Chaco, y con suministros desde la refinería de Luján de Cuyo de YPF, situada en Mendoza, hacia un poco más allá de su zona de influencia.

Esso logró llegar con un cargamento especial a la ciudad de Santa Fe con custodia, y anoche esperaba poder entregar bajo las mismas condiciones combustible de aviación (JP1) en el aeropuerto de Pajas Blancas en Córdoba. No obstante, el método de la custodia policial no es efectivo en los lugares donde la ruta está totalmente cortada, porque la Policía no se enfrenta con los piqueteros, y los choferes que llevan el combustible tampoco quieren seguir bajo presión.

  • Abundante stock

    Las petroleras tienen, además, importantes stocks porque hace varios días que la comercialización es muy irregular. Esto lleva en algunos casos a sobreabastecer en las zonas donde no hay problemas para llegar, como Capital Federal, Gran Buenos Aires, costa atlántica, centro-norte de Buenos Aires, Mendoza y otras provincias cuyanas. Igualmente, en estos lugares se siguen advirtiendo ajustes de precios.

    La empresa Esso, en particular, en cuya refinería de Campana se invirtió para privilegiar la producción de combustibles pesados, se encuentra con importantes stocks de fueloil que alcanzarían para un mes, según un portavoz de la empresa.

    Esto se debería a que las generadoras de electricidad que usan fuel para reemplazar el gas en los días de frío no pueden comprar por su cuenta porque Cammesa tiene virtualmente congelados los pagos. En esas condiciones, es esa empresa mixta, presidida por el ministro Julio De Vido, la que compra el combustible y lo hace directamente a Venezuela, porque le ofrece plazos de pago. Además, hay cerealeras que también sustituyen gas natural por fueloil, y ahora bajaron el nivel de actividad, influyendo también sobre la demanda de ese producto.

    Por último, el gobierno está retrasando los permisos para exportar fueloil, aunque las petroleras afirman que la venta externa ya no les da resultado positivo, por las retenciones vigentes desde noviembre pasado.

    El presidente de la Confederación de Entidades de Comercio de Hidrocarburos de la Argentina (CECHA), Marcelo Rebosio, dijo ayer que «volvieron los piquetes a San Lorenzo (Santa Fe), de donde se distribuye el combustible a las principales provincias, por lo que la entidad pedirá a la fiscalía provincial que garantice el libre tránsito». Rebosio alertó, además, sobre el perjuicio económico que genera a los estacioneros y pronosticó que esta medida de protesta «producirá muchas quiebras y cese de fuentes de trabajo». Explicó que los piquetes «se habían levantado el sábado por la tarde y esto permitió que los camiones que abastecen a las principales provincias comenzaran a recibir combustible, en especial en las capitales».

    «Algunos camiones salieron incluso custodiados por la Policía y así Rosario, Santa Fe, Entre Ríos y Córdoba pudieron estar abastecidos, pero sólo las grandes ciudades, no así los pequeños pueblos del interior», explicó. Ahora, con el nuevo corte, «la situación se complica mucho más y en esas zonas que habían empezado a tener combustible sólo podrán aguantar 48 horas. Mientras tanto, hay lugares donde hace 12 días no reciben entregas».

    Por ese motivo, «desde la federación nos presentaremos en la fiscalía provincial para que la Justicia garantice el libre tránsito; no lo podemos hacer a nivel nacional, porque cortan rutas provinciales y calles internas de San Lorenzo», explicó.

    El dirigente de los expendedores de combustibles adelantó que también se reunirán con los «transportistas de cargas y rurales para ver cómo podemos resolver esta situación, y que además de pasar los camiones con leche pueda pasar el combustible». En este sentido, explicó que «es muy peligroso mantener un camión con combustible cinco horas en las rutas, no sólo porque la protesta se hace con quema de gomas, sino porque se pueden producir derrames».
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