23 de julio 2007 - 00:00

Sigue la pelea Aerolíneas-Repsol

El enojo de Aerolíneas Argentinas contra Repsol YPF por lo que tiene que pagar el combustible de aviación (el «JP1») obviamente no iba a quedar sin respuesta: la petrolera respondió a la acusación de la aérea diciendo que nada impide a otras empresas ofrecer combustible en las terminales aéreas de todo el país. «La red de aeropuertos de la Argentina es de 'Open Access'; que cualquier empresa proveedora de servicios y productos de aviación puede ingresar, operar y competir como suministradora de combustible», dijo a este diario una alta fuente de Repsol.

Esteban Macari, CEO de Aerolíneas, había planteado el jueves último la necesidad de adecuar el valor del JP1 a las tarifas congeladas con las que están obligados a operar, y relató que en varios lugares del mundo estaban llamando a concurso de proveedores para tratar de reducir ese gasto, que representa para las aéreas de todo el mundo cerca de 65% de sus costos operativos totales.

Lo que pretende la aérea es que otras petroleras compitan con Repsol YPF en lugares donde hoy la española está sola. La respuesta de Repsol es que «nadie impide la competencia, pero lo que no se dice es que nosotros estamos en las 53 terminales aéreas, cosa que ninguna otra empresa del sector está dispuesta a hacer, porque muchas de ellas son deficitarias». Curiosamente, es el mismo argumento que esgrime Aerolíneas cuando pide ajustes tarifarios: ellos están políticamente obligados a volar «a todas partes», cuando las (pocas) otras aéreas que actúan en el país discontinúan frecuencias sin que haya reacción oficial. Así lo recordó Jorge Molina, director de Aerolíneas, citando el caso de Tierra del Fuego: «Lan Argentina levantó la frecuencia a Ushuaia fuera de temporada y no pasó nada; en cambio, si nosotros dejáramos de cubrirla, sería un escándalo nacional».

De las 53 terminales aéreas en las que opera Repsol YPF, Aerolíneas consume 80% del combustible vendido en Ezeiza, Aeroparque y Córdoba, aeropuertos en los que también hay otros proveedores. «Pero en otros estamos solos porque nadie más quiere ir: tienen una mínima operación o sólo estacional». El informante recordó además que «estamos encarando fuertes inversiones las aeroplantas de Ezeiza y San Fernando, y además, en la construcción de una nueva en Puerto Madryn.

«Ezeiza tiene el precio de JP1 más bajo de América latina, y en Aeroparque está apenas 2% arriba. Aerolíneas carga casi 80% de lo que consume en todo el país en esas dos terminales», argumenta el hombre de la petrolera. «La aclaración es casi obvia: una cosa es el aeropuerto de Nueva York y otra es el de El Calafate con operaciones limitadas y estacionales».

De todos modos, la pelea de fondo de Aerolíneas no parece ser sólo con Repsol YPF sino básicamente contra el cuadro tarifario impuesto por el gobierno. Sus altos mandos insisten en que «se vaya liberando de a poco», y creen que sería negativo que el gobierno mantenga artificialmente bajo el precio del combustible. «A la larga, nos perjudicamos todos», dijo un alto ejecutivo de Aerolíneas.

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