Sin dinero para los docentes desde julio
-
La advertencia del economista que formó a Milei: "Esto no es sostenible ni durable"
-
Reforma tributaria: Neuquén avisa que puede recibir IVA y bajar la alícuota total
•Nudo legal
Como esa disposición incluía solamente el bienio 2000/2001, para pagar 2002, siendo que el incentivo se paga por año vencido y no habiendo partida presupuestaria, en teoría habría que volver a cobrar el tributo de manera directa a los automóviles, lo que debería aprobar el Congreso y además parece socialmente impracticable.
Este nudo legal será responsabilidad del próximo gobierno. O vuelve con la famosa oblea, o destina partidas oficiales ya asignadas o directamente elimina el Fondo de Incentivo Docente, lo que equivale a abrir un problema gremial con la amenaza de un retorno de la Carpa Blanca.
Se confirman así las peores predicciones sobre la utilidad y viabilidad que sus críticos hacían a mediados del '98, cuando a la entonces ministra de Educación Susana Decibe se le ocurrió la idea de aumentar los salarios de los maestros con un nuevo impuesto directo a los automóviles.
Carlos Menem compró la propuesta y dispuso que fueran el Ministerio de Economía que dirigía Roque Fernández, la AFIP de Carlos Silvani y Decibe los que le dieran vida. Como la decisión se retrasaba, los docentes de Marta Maffei reforzaron su rebeldía e instalaron una carpa frente al Congreso, exigiendo que se acelerara la disposición del dinero.
El impuesto que se inventó entonces fue que todo automóvil cuyo precio oscile entre los 4.000 y los 20.000 pesos pague 1 por ciento del valor del vehículo y que los de precios superiores tributen 1,5 por ciento. Se incluían también las embarcaciones, motos y hasta las aeronaves comerciales, lo que llevó a varias empresas de aviación a registrar sus máquinas en Uruguay para eludir el pago del impuesto.
Para pagar el tributo se debía concurrir a la AFIP o a los bancos adheridos y a cambio de la liquidación se le entregaba al contribuyente una «oblea» que debía figurar en el parabrisas en el costado superior derecho. El gobierno de esos días amenazó con salir a las rutas a fiscalizar el pago del impuesto «hasta las últimas consecuencias».
•Evasión
La verdad es que nunca la DGI controló el pago. Pero además, y según cifras de la propia AFIP, la evasión del impuesto a partir del dinero efectivamente ingresado habría superado 70%. Estos dos datos convirtieron al tributo en el más evadido y menos controlado en la historia del sistema impositivo argentino.
A fines del '99, el gobierno de Fernando de la Rúa dispuso que por los ejercicios 2000 y 2001 no se pague el tributo y que, impuestazo mediante, los fondos provengan de partidas presupuestarias.
Había dejado de existir la oblea, y también la Carpa Docente. La decisión que tome el próximo gobierno podría derivar en que una u otra cosa retornen.




Dejá tu comentario