14 de enero 2003 - 00:00

Sin dinero para los docentes desde julio

El gobierno de Eduardo Duhalde pagará el Fondo de Incentivo Docente durante el primer semestre del año, pero dejará que el presidente próximo decida qué hacer con el problema desde julio de 2003. Lo que no tendrá su sucesor en el momento de tomar una definición es dinero presupuestado.

Según la información que le envió el Ministerio de Economía a Duhalde este fin de semana, habrá unos 330 millones de pesos para que los docentes no tengan reducciones en sus salarios nominales entre enero y junio de este año. Incluso percibirán un aumento por la restitución de 13%, reducción que había impuesto Domingo Cavallo. El gobierno se garantiza así que no habrá conflictos gremiales con los maestros mientras Duhalde esté en la Casa Rosada.

Economía resolvió disponer de los 330 millones de pesos este fin de semana. El dinero debería provenir de 115 millones de pesos que se restarán al presupuesto anual del Ministerio de Educación y el resto de otras partidas que decidirá la cartera de Roberto Lavagna en los próximos días.

•Juicios

El argumento que esgrime el gobierno para explicar que habrá fondos sólo para el primer semestre es que estaría cumpliendo así con el pago del incentivo correspondiente al segundo semestre de 2001 y que, de no liquidarlo, podrían comenzar los juicios contra el Estado.

Sin embargo, el actual Ejecutivo no estaría obligado ni a presupuestar ni a pagar los fondos correspondientes al primer semestre de 2002 en adelante. Esto es así porque en la ley de presupuesto que en su momento se aprobó para el ejercicio 2000 se dispuso que los fondos para el Incentivo Docente dejaran de originarse en un impuesto a los autos y vehículos en general, y pasara a formar parte del presupuesto nacional.

•Nudo legal

Como esa disposición incluía solamente el bienio 2000/2001, para pagar 2002, siendo que el incentivo se paga por año vencido y no habiendo partida presupuestaria, en teoría habría que volver a cobrar el tributo de manera directa a los automóviles, lo que debería aprobar el Congreso y además parece socialmente impracticable.

Este nudo legal será responsabilidad del próximo gobierno. O vuelve con la famosa oblea, o destina partidas oficiales ya asignadas o directamente elimina el Fondo de Incentivo Docente, lo que equivale a abrir un problema gremial con la amenaza de un retorno de la Carpa Blanca.

Se confirman así las peores predicciones sobre la utilidad y viabilidad que sus críticos hacían a mediados del '98, cuando a la entonces ministra de Educación Susana Decibe se le ocurrió la idea de aumentar los salarios de los maestros con un nuevo impuesto directo a los automóviles.

Carlos Menem compró la propuesta y dispuso que fueran el Ministerio de Economía que dirigía Roque Fernández, la AFIP de Carlos Silvani y Decibe los que le dieran vida.
Como la decisión se retrasaba, los docentes de Marta Maffei reforzaron su rebeldía e instalaron una carpa frente al Congreso, exigiendo que se acelerara la disposición del dinero.

El impuesto que se inventó entonces fue que todo automóvil cuyo precio oscile entre los 4.000 y los 20.000 pesos pague 1 por ciento del valor del vehículo y que los de precios superiores tributen 1,5 por ciento. Se incluían también las embarcaciones, motos y hasta las aeronaves comerciales, lo que llevó a varias empresas de aviación a registrar sus máquinas en Uruguay para eludir el pago del impuesto.

Para pagar el tributo se debía concurrir a la AFIP o a los bancos adheridos y a cambio de la liquidación se le entregaba al contribuyente una «oblea» que debía figurar en el parabrisas en el costado superior derecho. El gobierno de esos días amenazó con salir a las rutas a fiscalizar el pago del impuesto «hasta las últimas consecuencias».

•Evasión

La verdad es que nunca la DGI controló el pago. Pero además, y según cifras de la propia AFIP, la evasión del impuesto a partir del dinero efectivamente ingresado habría superado 70%. Estos dos datos convirtieron al tributo en el más evadido y menos controlado en la historia del sistema impositivo argentino.

A fines del '99, el gobierno de Fernando de la Rúa dispuso que por los ejercicios 2000 y 2001 no se pague el tributo y que, impuestazo mediante, los fondos provengan de partidas presupuestarias.

Había dejado de existir la oblea, y también la Carpa Docente. La decisión que tome el próximo gobierno podría derivar en que una u otra cosa retornen.

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