23 de junio 2003 - 00:00

Sin plan, será difícil renegociar la deuda

"Va ser muy difícil acordar con los acreedores de la deuda si antes no se cierra un acuerdo de mediano plazo con el FMI y si el gobierno no define primero su plan económico y la compensación a los bancos.» La advertencia la lanzó desde EE.UU. el director Global de Estrategia de Goldman Sachs, Alberto Ades. En diálogo con Ambito Financiero, destacó que los acreedores van a querer saber primero cuál es el programa económico de mediano plazo que tiene la Argentina y se mostró preocupado porque, por el momento, el gobierno ha decidido encarar más los temas políticos que los económicos. Según el especialista, la demora en encarar los temas económicos podría, además, frenar definitivamente el crecimiento, porque no se están generando condiciones de mayor certidumbre que fomenten la inversión. Este fue el diálogo con Ambito Financiero:

Periodista:
La economía comenzó a desacelerarse. ¿Se podrá seguir creciendo en 2004?

Alberto Ades: Si no se generan condiciones de mayor certidumbre que fomenten la inversión, no. El 4% de crecimiento para este año ya está, y el tema es si alcanza lo que se ha hecho para seguir creciendo. El año próximo las condiciones internacionales probablemente sean más adversas. En varios sectores, se está operando al límite de la capacidad instalada. Hay poco o nula recuperación de las inversiones externas y todavía se está contrayendo el crédito privado bancario. Entonces, el año que viene va a estar muy complicado. Igual, hay un tema estadístico, y si crecemos este año, aunque el año próximo no se crezca, la tasa de crecimiento será positiva por arrastre estadístico. Pero soy muy cauto. Ha habido números en abril y mayo que muestran que la recuperación rápida y fácil que se venía registrando se termina, y no veo entusiasmo en los inversores. Eso me preocupa.


P.:
Desde el gobierno varios economistas han dicho que aunque no se recuperen las inversiones se puede crecer igual. ¿Es correcto?

A.A.: La Argentina no necesita inversiones para recuperarse, pero sí para consolidar el crecimiento. Ningún país puede crecer si tiene inversión neta negativa. Y para recuperar las inversiones se necesita recomponer el sistema financiero.


P.:
México, luego del tequila, creció fuerte a pesar de que los bancos durante cinco años no funcionaban. ¿No se puede crecer sin crédito en la Argentina?

A.A.: México pudo crecer sin la intermediación de los bancos, porque es una economía mucho más abierta que la Argentina y más integrada a EE.UU. Además, muchas empresas recibían crédito comercial o crédito de sus casas matrices y eso les permitía financiarse. Entonces, no había bancos, pero sí había crédito. La literatura empírica demuestra que tener un sistema financiero que intermedie el ahorro y lo convierta en inversión permite crecer mejor y más rápido. La Argentina, si quiere crecer, va a tener que reconstruir su sistema financiero y el crédito tendrá que volver.


P.:
¿Alcanzará el gobierno a aprovechar el ciclo expansivo de la economía antes que se revierta el contexto internacional?

A.A.: Es un poco prematuro para decirlo. Pero, por ahora, el gobierno se ha enfocado más en el frente político que en el económico. Y los temas más sustanciales no han sido atacados aún, como la reforma en el sistema financiero, la reforma impositiva para tener un sistema menos distorsivo, reformar el sistema de coparticipación, la reforma del Estado, la reforma en el sistema de salud y de seguridad que no funciona o funciona muy mal, la reforma en la educación que está deteriorada. El gobierno ha decidido encarar más los temas políticos que los económicos.


P.:
Por ahora, la recaudación crece muy fuerte. Pero, a la vez, se han asignado algunos aumentos en el gasto... ¿Son aceptables esas subas en función de lo que se recauda?

A.A.: La idea de gastar más sólo porque aumenta la recaudación no es buena, porque la Argentina no necesita más gasto. Es claro que hubo una reducción de gastos reales. Pero es importante ahora mantener esa reducción real. Al contrario, todavía tiene que reducir el gasto. Gastar más porque crece la recaudación es pan para hoy y hambre para mañana, porque en algún momento la economía se va a desacelerar.


P.:
La reestructuración de la deuda ya tiene fecha. Eso es positivo.

A.A.: Sí, pero va a ser muy difícil cerrar un acuerdo con los acreedores si antes no se cierra un acuerdo de mediano plazo con el FMI, si no se especifica correctamente cuánto es el stock total de la deuda, cuánto es la compensación a los bancos y cuál es el programa económico del gobierno. Porque, si el acuerdo con el FMI es de corto plazo y los acreedores ven que el año próximo se junta una montaña de vencimientos, las cosas cambian.Además, los acreedores querrán saber primero cuál es la deuda total del país, además de la que se reestructura y querrán ver un panorama más claro sobre los gastos del gobierno y el plan de mediano plazo.

P.: El gobierno ha anunciado algunas medidas económicas, pero no un plan. Por lo que dice, eso complicará la negociación.

A.A.: Falta un plan o un menú de reformas y no me queda claro que se crea en la necesidad de anunciar un plan. Es un estilo de comunicación que ha adoptado este gobierno: el de ir anunciando las cosas de a poco, y eso hace más difícil la negociación. Lo importante es hacer las cosas, y no veo que se esté tan preocupado en hacer las reformas que faltan. Mi impresión es que el gobierno percibe que es más importante consolidar lo político que lo económico.


Entrevista de Victoria Giarrizzo

Dejá tu comentario

Te puede interesar