12 de mayo 2001 - 00:00

Sin volumen, hasta los osos se debilitan

Sin volumen, hasta los osos se debilitan
Fue una mala semana en lo que viene siendo un mal año. En las últimas cinco ruedas, el Promedio Industrial perdió 1,19% y el NASDAQ 3,84 por ciento. El mercado en general (midiéndolo por el S&P 500, 1.65%, y las acciones de Internet se desplomaron 10,19%. Con esto los papeles tecnológicos pierden casi un 115% en lo que va de 2001, los blue chips con una mejora de 0,31% están prácticamente neutros y los ciberpapeles se derrumbaron 38%. La pregunta es: ¿Importa esto? Sí. Pero menos de lo que puede pensarse si tenemos en cuenta que durante todos los últimos días los volúmenes han venido reduciéndose de manera alarmante, hasta que el viernes sólo se negociaron 896 millones de acciones en el NYSE y apenas 1.430 millones en el NASDAQ. Esto es mucho más importante que la baja de 0,82% del Dow o el 1,01% que perdió el mercado electrónico. Puede ser que como muchos creen, luego de la reunión del día 15, cuando el Comité Abierto de la Reserva Federal anuncie un nuevo recorte de tasas (partamos de la base que así será), los inversores vuelvan al mercado. Pero la magnitud del paso al costado que han dado pone esto en dudas.

Complicando aun más las cosas, en la última jornada pasó casi lo peor que se podía prever, los bonos del Tesoro se derrumbaron llevando la tasa de los treasuries de 30 años a 5,858% y los más importantes títulos a 10 años a 4,73%. Dejemos de lado la cuestión que esto significó que no hubo lugar donde refugiarse más allá del "efectivo". Con esta suba, a pesar de los cuatro recortes de Fed Funds encabezados por Alan Greenspan, el Estado norteamericano paga por su dinero casi 7% más caro que lo que lo hacía a fines de 2000. La pregunta es: ¿Es más peligroso prestarle hoy a los EE.UU. que hace 5 meses? Que cada uno busque sus respuestas. La jornada del viernes estuvo signada por una serie de datos macroeconómicos (ventas minoristas, precios mayoristas y el índice del sentimiento de los consumidores de la Universidad de Michigan) que hablan de una economía que sigue en expansión. Si bien en los primeros escarceos de la mañana las acciones tendieron a moverse del lado ganador pronto se generalizó el temor entre muchos inversores, que con esto a la vista (economía expansiva=inflación) la Fed podría ser menos agresiva en el recorte de tasas, especialmente en el largo plazo. El argumento "calza", y puede explicar la merma de los bonos del Tesoro. El problema es que con esto de que "las buenas noticias, son malas noticias", aun de manera queda, volvió a circular la más temible de todas las palabras en economía: "stagflation".

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