Pese a la respuesta de los mercados de los últimos días, dos departamentos de análisis financiero de dos bancos importantes respaldaron tanto la persona como el posible plan económico que lanzará probablemente hoy el ministro Ricardo López Murphy. Sin embargo, reclamaron que el paquete esté dedicado fundamentalmente a cumplir con las metas fiscales de este año y a lanzar una reforma drástica del Estado para el presupuesto 2002. En este diagnóstico coincidieron tanto el área de Visión de Mercados del Banco Río como el Departamento Económico del Banco Scotiaba nk-Quilmes, que además alertaron a sus inversores sobre los problemas que la falta de apoyo político al nuevo equipo económico podría traer a los mercados y complicar más las metas fiscales en marzo.
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Según el primer informe, tanto la propuesta que había encarado el ex ministro José Luis Machinea como el actual responsable, López Murphy, «es esencialmente la correcta» ya que «el principal, y casi único objetivo, para este año debe ser asegurar el cumplimiento de las metas fiscales de déficit para 2001». Más allá de esto, el nuevo ministro de Economía debería completar su proyecto en los próximos días con la confirmación del lanzamiento de «una reforma drástica del Estado que probablemente afecte al presupuesto 2002».
El Banco Río menciona, además, que con estos niveles de déficit continuarán las actuales tasas de interés. En este sentido se menciona que «el riesgo-empresa es de 965 puntos básicos y para las tres categorías habituales alcanza a los 440, 571 y 1.535 puntos básicos o, en tasas, 9 por ciento, 10,3 por ciento y 19,9 por ciento. Seguramente, con este nivel de intereses, las posibilidades de crecimiento son escasas.
Por su parte, el Scotia-bank-Quilmes cuestiona la situación del gasto pero asegura que el mayor problema viene por el lado de los ingresos. Según esta fuente, y a diferencia de lo que sucedió en enero, «el déficit del Tesoro mostró en febrero una importante mejora respecto del mismo mes del 2000. Sin embargo, la misma se vio fundamentada en ingresos extraordinarios que nada tienen que ver con los obtenidos en dicho mes de 2000».
Sobre los ingresos, cuestiona que «los recursos tributarios tuvieron una caída de 60 millones de pesos» y que el gobierno «tuvo que hacer uso de ingresos no tributarios (que no se repetirán) por concesiones de Loma de La Lata ($ 182 millones) y por un adelanto de las contribuciones del Banco Nación al Estado ($ 60 millones). Con este panorama, el Scotiabank asegura que «es imposible cumplir con la meta fiscal del primer trimestre» ya que, siguiendo esta tendencia, «el déficit de marzo no será inferior a los u$s 740 millones contra el mismo mes de 2000» y que «incluso hay posibilidades de que el desvío llegue a los u$s 200 millones». El trabajo dice, además, que el piso de 600 millones que ya seguramente tendrá el déficit en el primer trimestre podría aumentar si el nivel de actividad continúa siendo afectado «por la incertidumbre política». Como actitud positiva, el informe habla de que con este panorama «no existirían problemas para lograr la reestructuración de las metas» con el Fondo Monetario Internacional.
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