Sólo alcanzará a un sector de las pymes

Economía

Las medidas lanzadas ayer por el gobierno no alcanzan para reactivar las pymes y sólo podrán beneficiar a un sector muy minoritario de ellas. Se ofrecen líneas de crédito subsidiadas, cuando las empresas no están demandando crédito, porque el país sigue generándoles incertidumbres, y cuando la mayoría de estas firmas tiene sus carteras dañadas luego de la devaluación, lo que les impide calificar para un crédito. Se flexibiliza el régimen de financiamiento del IVA para la compra de bienes de capital cuando las empresas se resisten a invertir, no por una cuestión de precios, sino de incertidumbre futura. Y se ofrecen reintegros de 10% para exportaciones llave en mano, pero que sólo podrán ser evaluadas por unas 10.000 empresas que son las que pueden exportar al mundo.

Las tres medidas son un intento más por sacar la economía adelante pero no tendrán demasiado impacto si no se acompañan con otras de fondo, como ser disposiciones que estimulen la demanda y que reduzcan los costos fiscales de las pymes. Es que buena parte de las pymes no tiene problemas de oferta, sino que su problema más grave es la falta de demanda para sus productos. La mayoría de esas firmas está trabajando aun por debajo de su capacidad instalada y no va a invertir hasta tanto no vislumbre un panorama de recuperación real.

Las líneas de crédito a tasas bonificadas no sirvieron ya en el año 2000, cuando todavía el país no había entrado en la fase más caótica de su crisis. En aquel año, se anunciaron $ 1.000 millones de créditos a tasas subsidiadas, y sólo demandaron esos créditos 2.000 empresas (cuando se estima que hay unas 800.000) por $ 90 millones. La principal limitación era que la mayoría de las pymes no calificaba. La misma limitación la tienen hoy, y más agravada. De hecho, una gran cantidad de empresarios de diferentes sectores se viene quejando porque no puede acceder a los fondos para financiar empresas, que hay disponibles a través del Fonapyme (por $ 100 millones) y que son otorgados por el Banco Nación. Aseguran que mandan las carteras y que las mismas califican en la Secretaría Pyme pero rebotan en el banco. La misma complicación aparecerá ahora.

Ayer, el director del IADER,
Diego Lo Tártaro, señalaba que lo que necesitan las empresas es terminar con los pasivos que tienen y con los compromisos fiscales que no pueden cumplir. «El problema es que no hay inversión. Ningún empresario invierte. Nadie quiere invertir con la inseguridad que hay. Si quieren reactivar la economía, pueden bajar impuestos, reestructurar todo el Estado, respetar los contratos. Pero acá no hay orden de nada, todos los días se altera el orden», señalaba Lo Tártaro.

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