27 de agosto 2004 - 00:00

Sube la luz desde setiembre, pero no para casas de familia

El gobierno autorizó ayer un segundo aumento en el precio mayorista de la energía eléctrica que regirá en todo el país a partir del 1 de setiembre. El primero se aplicó en febrero y afectó a los usuarios comerciales e industriales medianos y pequeños. La suba dispuesta ahora incluye a esos consumidores y también a las pequeñas demandas comerciales que antes no fueron abarcadas. Para los residenciales sigue sin haber ajustes, con lo cual a esta altura podría asegurarse que los hogares no tendrán suba en las tarifas en lo que resta de este año.

Las pequeñas demandas (comercios chicos) pagarán la electricidad a partir de setiembre entre 11% y 16% más cara, porque dentro de estos usuarios (los que consumen hasta 10 kilovatios), hay tres categorías.

• Grandes demandas

Los usuarios de la llamada Tarifa 2 que consumen entre 10 y 300 kilovatios tendrán en promedio un aumento de 15%. En tanto, las grandes demandas de más de 300 kilovatios tendrán un alza de hasta 19% (según estimaciones privadas, en algunos casos el ajuste sería mayor).

Por otra parte, al variar los valores de potencia y energía resulta un ligero incremento, que en promedio es inferior a 1%, a usuarios residenciales. Igual situación se produjo con la suba de febrero, y el hecho finalmente queda inadvertido en la tarifa final, porque sube un cargo y baja otro, y el impacto es insignificante.

Con esta decisión el gobierno avanza en normalizar los precios de las generadoras eléctricas. Como ocurrió en mayo con el gas, la Secretaría de Energía negocia con las productoras eléctricas un acuerdo a largo plazo, para ir ajustando gradualmente el precio mayorista, y tenerlo normalizado en 2007.

Hay, sin embargo, una diferencia con el gas. Para las petroleras que producen el fluido en 2007 estarán en las mismas condiciones de desregulación previas a la devaluación, si se cumple la letra del acuerdo.

En el caso de las generadoras, el gobierno busca introducir cambios en las reglas de juego.
Una de las modificaciones, ya implementada desde hace casi un año, se refiere a que el precio de la energía en el mercado spot para la hidroelectricidad ya no es más el de la última máquina que se necesita para satisfacer la demanda del sistema.

Según el gobierno, con ese criterio se termina pagando muy caro (el de generar con combustible líquido por ejemplo), cuando, según la opinión oficial, «el costo del agua es cero». Por otra parte, la Secretaría de Energía, a cargo de Daniel Cameron, quiere que la deuda que Cammesa (la empresa mixta que cobra a distribuidores y paga a generadores) tiene con las productoras se utilice para inversiones, ya sea en una nueva central térmica o en la ampliación de la red de transmisión en alta tensión. Les ofrecen a cambio acciones de las empresas que se constituyan. Las empresas se quejan porque la resolución no les deja opciones: o participan de un emprendimiento o reciben un bono del Estado a largo plazo.

• Normalización

Los aumentos anunciados ayer tienden a normalizar, además, los precios que perciben los generadores para que puedan absorber la suba ya prevista de 25% en el gas para octubre próximo, según el acuerdo con las petroleras.

La aplicación de precios diferenciales por tipo de usuario para la energía mayorista estaría provocando cierto aumento del hurto de energía.
La empresa Edesur indicó ayer que «los aumentos de tarifas diferenciales para comercios e industrias han motorizado un incremento del hurto en estos sectores». Añadió que ya detectó y denunció a la Justicia «más de 100 casos de hurto a través de conexiones ilegales a la red subterránea en comercios e industrias».

Dejá tu comentario

Te puede interesar