29 de diciembre 2006 - 00:00

Sugestiva ventaja a nueva refinería

Se anunció oficialmente ayer el proyecto de instalar una nueva refinería en el país, con el propósito de incrementar la producción de gasoil entre dos y tres millones de metros cúbicos anuales sobre los 13 millones actuales. Esto significaría un incremento de 20%. Un dato importante: se confirmó, además, que la exportación de la nafta producida será la ventaja que se otorgará a los inversores en el proyecto.

«Vamos a construir una nueva refinería porque no sólo necesitamos más gasoil, sino que, además, será vital para capitalizar el crudo que se exporta», dijo ayer el subsecretario de Combustibles, Cristian Folgar.

Hasta ahora, la exportación de petróleo está gravada con una retención de 45% y la de nafta con 5%. La capitalización del crudo que se vende al exterior con este proyecto beneficiará en particular a las empresas extractoras que no tienen refinería y se quejaban de no poder participar en ese aspecto del negocio.

Es el caso de Pan American Energy y Chevron, que hasta ahora venden el petróleo en el mercado local a Shell, Esso e incluso a Repsol YPF a un valor igual al internacional menos la retención a la exportación. Las extractoras protestan porque, a su vez, las refinerías, con el crudo que les venden, producen naftas para exportar con 5% de retención.

Por el contrario, en las refinerías no integradas, se considera que la situación actual reparte -todavía inequitativamente, se afirma- entre todos los actores de la actividad petrolera el costo de mantener congelados los precios de los combustibles al público desde 2003.

  • Inversión

    Esas empresas, sobre todo, Esso que participa del proyecto, cuestionan que la nueva refinería pueda vender toda la nafta que produzca, porque las que ya operan en el país tienen cada vez menos saldos exportables de ese combustible a medida que crece la demanda y no pueden compensar como antes el congelamiento de precios. La refinería demandará una inversión de aproximadamente u$s 2.300 millones, los que, según Folgar, serán aportados en su gran mayoría por las petroleras participantes.

    Los detalles del proyecto fueron tratados ayer a la mañana en un encuentro encabezado por el ministro de Planificación, Julio De Vido, con la participación del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno; el propio Folgar; y representantes de Repsol YPF, Petrobras, Pan American Energy, Esso y Chevron.

    Luego de la reunión, Folgar dialogó con los periodistascon un pedido expreso del gobierno para que fuera la única voz que se refiriera al encuentro.

    Según el funcionario, el primer paso será la realización de toda «la ingeniería de detalle, que estará a cargo-de las empresas que participarán del proyecto: Repsol YPF, Petrobras, Pan American Energy, Esso y Chevron». Agregó que en los próximos 45 días se conocerán los nombres de las consultoras designadas para elaborar los estudios preliminares. «Hay un listado ya confeccionado por el grupo de trabajo, y antes del 15 de febrero se realizará la selección de quienes trabajarán en todos los estudios previos a la construcción», indicó Folgar al respecto.

    En cuanto al financiamiento del proyecto, aseguró que la «mayoría de la inversión correrá por cuenta de las propias empresas que en principio realizarán aportes por un monto aproximado a u$s 1.600 millones». Pero también subrayó: «No descartamos a ningún otro sector para completar el financiamiento; pueden ser las AFJP o bancos de inversión; iremos viendo el interés de los potenciales inversores».

    Folgar afirmó que Shell «se autoexcluyó del proyecto con las cosas que está haciendo en el último tiempo». No descartó que la petrolera venezolana PDVSA se incorpore más adelante, considerando la «muy buena relación que mantenemos con ellos», aunque en la práctica esa compañía no llegó a concretar los proyectos anunciados en nuestro país, entre ellos, precisamente la instalación de una refinería propia.

    Folgar evitó referirse a la potencial ubicación de la planta, ya que éste es también un punto de controversia. En el proyecto original, la planta se haría muy cerca del yacimiento Cerro Dragón -a 70 kilómetros de Comodoro Rivadavia en Chubut-, donde Pan American alcanzó un importante aumento de reservas en dos años.

    Si esto fuera así, el petróleo que se capitalizaría (en la definición oficial) sería sobre todo el de esa compañía, mientras el resto cree que el lugar ideal es cerca de un puerto.

    Según Folgar, la construcción demorará «entre dos años y dos años y medio». Añadió que el proyecto estará «liderado por las empresas privadas, quienes también serán las responsables de manejar la operatoria de la refinería».
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