3 de abril 2006 - 00:00

Suspenden a piloto acusado de agresión

Demoras de hasta cuatro horas en la partida de vuelos de Aerolíneas están registrándose hace un par de semanas, como consecuencia del conflicto que mantiene la empresa con los gremios de técnicos (APTA) y pilotos (APLA). La razón formal para esta situación es que ambos gremios «extreman las medidas de seguridad» antes de entregar una aeronave para que vuele; a su vez los pilotos -según fuentes de la empresa- se presentan a prestar servicio en el «filo» del horario legal.

Como se ve, un panorama que no tiene miras de apuntar a una solución, a pesar de que formalmente mañana los gremios deberían responder a la propuesta que les presentó el Ministerio de Trabajo y que Aerolíneas ya aceptó.

Fuentes sindicales dejaron entrever que el martes no acordarán con la cartera laboral, y que en lugar de eso pedirán la extensión por otros 90 días del período de negociaciones, lapso durante el cual ambos gremios seguirían cobrando los importes no remunerativos pactados en la tregua del 2 de diciembre.

Por entonces, la huelga que paralizó casi todos los vuelos entró en una tregua de 90 días, durante los cuales la empresa aceptó pagar $ 1.000 a los pilotos,$ 600 a los copilotos y $ 400 a los técnicos. Pero ese período caducó el 2 de marzo, por lo cual a partir de la semana que viene, cuando la empresa deposite los salarios de marzo, técnicos y pilotos encontrarán sus ingresos reducidos en esas cantidades.

¿Qué hará la empresa? Se negará a prolongar la tregua, al menos que los sindicalistas se avengan a firmar un acta comprometiéndose a no tomar medida de fuerza alguna durante esos 90 días. Esto oculta -no muy veladamente- una intención de terminar de una vez con el conflicto de un modo u otro.

En este marco podría ubicarsela suspensión por treinta días que le aplicó Aerolíneas al comandante César Vega Fernández, acusado por el Ministerio del Interior por lesiones y privación ilegítima de la libertad en relación con la agresión sufrida por un automovilista en ocasión de una marcha de pilotos y técnicos. Vega Fernández era comandante de Boeing 737-500 (cabotaje), y antes de la llegada de estas máquinaspiloteaba Boeing 737-200; un rumor indica además que la Fuerza Aérea tomaría la dura decisión de no renovarle su licencia de piloto aerocomercial una vez cumplida la sanción disciplinaria aplicada por su empleador. Será un duro golpe para Jorge Pérez Tamayo, secretario general de APLA y él mismo comandante de Airbus 340 ( vuelos internacionales), que en tiempos en que Aerolíneas era administrada por la española Iberia era gerente de operaciones de la empresa.

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