8 de noviembre 2001 - 00:00

TIEMPOS DIFÍCILES PARA LOS PRODUCTORES DE BIENES DE CONSUMO MASIVO EN AMÉRICA LATINA

Si bien durante el año 2000, la demanda de productos de consumo masivo se incrementó en las principales economías de América Latina con excepción de Argentina favorecida por el crecimiento del PBI en un 7% en México, 5,4% en Chile y 4,5% en Brasil, la tendencia positiva ha comenzado a desvanecerse. Adicionalmente, los tres años de recesión y el creciente nivel de desempleo en Argentina, la volatilidad de las divisas particularmente en Brasil y Chile, y los bajos precios de los commodities agrícolas, han derivado en una menor confianza de los consumidores e inversores, así como también en una baja de la demanda de productos de consumo masivo en los primeros tres trimestres de 2001.

Como consecuencia de las negativas perspectivas económicas internacionales, los efectos en la economía mexicana de una desaceleración en los Estados Unidos (exacerbado por los ataques terroristas del 11 de septiembre), el estancamiento del consumo masivo en Argentina y la escasez de energía y volatilidad de la moneda en Brasil, Standard & Poor's no espera que resurja el crecimiento económico o la expansión de la demanda del consumo masivo en la región en los próximos 12 meses. De hecho, muchos países han revisado sus expectativas de crecimiento para el año 2001. Actualmente se espera que el PBI de Argentina disminuya un 1,5% frente a las proyecciones originales de baja del 0,8%. La situación es similar en México, donde se espera un crecimiento del PBI del 0,9% (de un 2%). En Chile y Brasil, se espera que el PBI crezca un 3,7% y un 1,7%, respectivamente.

Acceso a fuentes de financiamiento en la región
En los últimos años, una gran parte de los emisores corporativos en la región, se vieron obligados a posponer transacciones en los mercados de capitales a nivel internacional, en virtud de la mayor volatilidad registrada a causa de la serie de crisis internacionales comenzadas a partir de 1997. Asimismo, las elevadas tasas de interés locales registradas en algunos países de la región (en particular Argentina, y en menor grado Brasil), han desalentado a los emisores a obtener financiamiento en sus propios países, lo que en muchos casos restringió aún más la flexibilidad financiera, así como también deterioró los ratios de cobertura.

En el 2000 y 2001, las nuevas emisiones en los mercados de capitales internacionales han sido relativamente escasas, pero a pesar de las difíciles condiciones, algunas compañías de primera línea del sector han logrado obtener fondos. En particular, Bimbo de México obtuvo un préstamo senior sin garantía por $350 millones en septiembre de 2001 y Pepsi-Gemex, también de México, había obtenido un préstamo sindicado por $150 millones a fines del año 2000. En Brasil, los emisores de la industria de productos de consumo masivo más importantes en el mercado internacional fueron Seara S.A. (productor de carne) con una emisión por $110 millones, y Sementes Magín S.A. (compañía agrícola del Grupo Maggi) con $70 millones.

Si bien el limitado acceso a los mercados de capitales internacionales continuará restringiendo la flexibilidad financiera de la región, algunos emisores, en particular compañías chilenas y mexicanas cuentan con mercados de capitales locales relativamente desarrollados, lo que les da cierta capacidad de maniobra en épocas de crédito internacional escaso. A modo de ejemplo, algunas compañías mexicanas pudieron acceder al mercado local, como Grupo Embotelladoras Unidas S.A. de C.V. con obligaciones negociables por 70 millones de pesos a mediados de 2001 y Grupo La Moderna con un préstamo a mediano plazo por 190 millones de pesos (equivalente a $20 millones). Grupo Cuervo, el mayor productor de tequila de México, emitió un título de 1.100 millones de pesos a mediano plazo en noviembre de 2000. Adicionalmente, con la baja de tasas de interés en México, muchas compañías están evaluando la posibilidad de reemplazar la deuda denominada en dólares con emisiones en pesos, con el fin de reducir la exposición a las fluctuaciones del tipo de cambio. En el caso de Brasil, muchas compañías como Santista Alimentos S.A. (empresa de alimentos), Companhia Antartica Paulista IBBC (embotelladora), Latas de Aluminio S.A., Fibra Dupont Sudamericana S.A. (textil), y Vicuña Nordeste S.A. (textil), colocaron el equivalente de alrededor de US$440 millones de deuda en el mercado local en 2000. Sin embargo, se han registrado muy pocas emisiones en el 2001. En Argentina, no se han registrado emisiones para el período 2000-2001 tanto en el mercado local como en el internacional.

Por otro lado, el menor acceso a los mercados de capitales por parte de los países de la región generó en cierta forma demoras en la consolidación de los segmentos de la industria de consumo masivo durante el 2000 y lo transcurrido del 2001. Sin embargo, a más largo plazo, Standard & Poor's espera que continúen las consolidaciones y las asociaciones, en la medida que las compañías sigan buscando economías de escala y posiciones de mercado más sólidas para contrarrestar las presiones competitivas y continuar incrementando la diversificación geográfica, aprovechando el potencial de crecimiento en muchos mercados de la región.

Perspectivas crediticias
Si bien las condiciones económicas y las perspectivas de crecimiento parecen ser negativas en toda la región, el efecto esperado sobre la calidad crediticia y, en consecuencia, las calificaciones varía según el país. Adicionalmente, el adverso escenario podría continuar desalentando los flujos financieros hacia la región, lo cual incrementaría el riesgo de refinanciación. De este modo, las compañías tendrían que hallar fuentes de refinanciamiento alternativas en sus respectivos mercados locales.

En México, Standard & Poor's espera que el menor crecimiento económico, junto a las mayores tasas de desempleo, contribuyan a un menor ingreso de los consumidores, lo cual redundaría en una menor demanda para ciertos productos, ejerciendo presiones sobre los márgenes operativos. No obstante, no se espera que la calidad crediticia en general se deteriore significativamente, sino que permanezca bastante estable en el transcurso del año próximo. Esto se debe a la fortaleza financiera de una gran parte de las compañías calificadas (tales como Bimbo, Comercial Mexicana, Femsa y Kimberly Clark de México) y a la baja exposición de vencimientos en el corto plazo.

En Argentina, Standard & Poor's estima que la baja confianza de los consumidores, la seria contracción del crédito local, y la desaceleración económica, puedan continuar ejerciendo un efecto negativo en el crecimiento del PBI. Asimismo, la economía argentina no da señales de estabilización. Debido a la elevada dependencia en la recuperación del consumo, la perspectiva de las compañías de productos de consumo masivo es negativa.

En Chile, una flexibilidad financiera relativamente mayor, producto de los sólidos mercados de capitales del país, con respecto a otros países de la región, debería respaldar la estabilidad de la calificación en el corto plazo.

En Brasil, la desaceleración económica, los incrementos de las tasas de interés y las presiones inflacionarias producidas por la devaluación de la moneda, están ejerciendo presiones negativas en el desempeño financiero de las corporaciones. Por ende, excepto por aquellas compañías que en cierto modo compensan estos aspectos negativos mediante las exportaciones, las perspectivas de la industria de los bienes de consumo masivo es negativa.
Para obtener la versión completa de este informe, por favor solicitarlo a [email protected].

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