1 de octubre 2002 - 00:00

Turbulencia de Brasil aumenta la presión sobre las Calificaciones de algunos Bancos Globales (Segunda Parte)

Tres bancos importantes poseen una exposición a Brasil que define su perfil....

SAN encabeza el grupo de bancos extranjeros con una exposición considerable a Brasil. El banco realizó un cambio estratégico significativo cuando adquirió el Banco do Estado de São Paulo S.A. (Banespa, BB/Negativa/B) a fines del año 2000 y principios de 2001, lo cual, además de las otras adquisiciones, tornó a Brasil en el segundo mercado más importante fuera de su región principal, la península ibérica. Esta importante adquisición, junto con el resultante debilitamiento de los principales índices de solvencia, llevaron a Standard & Poor's a modificar la perspectiva del banco a negativa a comienzos de 2001, y, a bajar finalmente sus calificaciones de largo plazo en julio de 2002. La perspectiva es actualmente estable y las calificaciones de SAN ya reflejan el hecho de que, debido a la considerable exposición del banco a Brasil, tanto sus niveles de rentabilidad como de capital indefectiblemente padecerán una mayor volatilidad.

Si bien con respecto a los activos las operaciones brasileñas representan 8% de los activos consolidados de SAN lo cual es relativamente controlable su importancia real estriba en que su aporte de ganancias al grupo es mucho mayor (alrededor de un 18,3% de su ingreso neto atribuible a fines del año 2001), lo cual sugiere que, en caso de no compensarse, un menor desempeño de las subsidiarias brasileñas impactaría los resultados generales. Asimismo, debido a que Banespa aún no se encuentra operando a un ritmo constante (ya que apenas está restableciéndose de un profundo proceso de reestructuración), se espera que la futura dependencia de SAN de la rentabilidad proveniente de Brasil sea más significativa. Por otro lado, la real exposición de SAN a Brasil, al ser medida con respecto a su capital básico, es asimismo bastante importante. A junio del 2000, el valor en libros de las inversiones patrimoniales de SAN en las subsidiarias brasileñas fue de €2,7 mil millones, lo cual equivale a aproximadamente un cuarto de su base de capital, mientras que el saldo de los intangibles vinculados a las inversiones brasileñas (ya deducidas del cálculo del capital común ajustado de Standard & Poor's) ascendió a otros €3 mil millones adicionales.

SAN ya padeció los efectos de contar con una gran inversión en Brasil. Además de tener su capital básico afectado por los amplios intangibles generados, debe absorber constantemente la pérdida del valor de dicha inversión al haberse depreciado el real, lo cual reduce aún más sus reservas de capital. Asimismo, en un escenario hipotético de estrés bajo el cual el banco estuviera obligado a previsionar su inversión, éste se vería seriamente afectado, de no ser compensado con la realización de ganancias latentes de la cartera de acciones del banco.

Con respecto a su perfil de negocios, el caso de FleetBoston es un poco similar al de SAN. Aunque está presente en América Latina desde hace mucho más tiempo que el banco español, su presencia fuera de Estados Unidos se haya también fuertemente concentrada en Brasil, principalmente debido a que su otro mercado extranjero principal (Argentina) está reduciendo su importancia debido a cancelaciones y a la devaluación de la moneda local. Los activos totales de la subsidiaria brasileña de Fleet representan alrededor de un 5,5% de los activos consolidados del grupo, mientras que su aporte a las ganancias (ajustados para excluir los cargos locales extraordinarios) el año pasado fue de alrededor del 10%. El valor en libros de la inversión de Fleet fue de unos US$1,2 mil millones a junio de 2002, lo cual equivale a un 10% de su capital básico. Fleet posee alrededor de US$11 mil millones de activos en Brasil, de los cuales aproximadamente US$7,7 mil millones es exposición internacional (equivalente a un elevado 70% de su capital básico) y US$3,9 mil millones se hallan vinculados al comercio. Luego de considerar los factores atenuantes del riesgo, la exposición internacional neta se reduce a $2,4 mil millones. Los factores que reducen el riesgo, no obstante, incluyen garantías de terceros y pólizas de seguros para eventos específicos, que sólo brindan una protección parcial. La perspectiva de Fleet se modificó recientemente a negativa, lo cual refleja las inquietudes acerca de la persistente incertidumbre y la posibilidad de futuros cambios significativos, al ser América Latina y el crédito local signos de interrogación. Si la situación de Brasil se deteriorase al punto tal de que Fleet debiera asumir cargos considerables sobre Brasil, probablemente se bajarían sus calificaciones. En dicho escenario, se considerará también el impacto estratégico de una estrategia latinoamericana fallida que ha sido parte del negocio del predecesor de Fleet durante 85 años.

La presencia de ABN AMRO en Brasil se remonta a comienzos del siglo pasado, pero se fortaleció significativamente en 1998 con la adquisición del ex Banco Real S.A., que convirtió a Brasil en el “ercer mercado local”del banco holandés, luego de Holanda y la región central de Estados Unidos. Banco ABN AMRO Real S.A., que agrupa las participaciones bancarias en Brasil de ABN AMRO, reportó una base de capital de alrededor de US$1,7 mil millones a fines de 2001, equivalente al 15% del patrimonio del banco holandés. Aunque las operaciones brasileñas de ABN AMRO representan menos del 2% del total de activos consolidados del banco, contribuyeron hasta un 20,1% a la ganancia consolidada del grupo durante el primer semestre de 2002, el doble del negocio minorista local de ABN AMRO. De este modo, un deterioro de los resultados de las subsidiarias brasileñas afectaría el desempeño general del grupo. Con respecto al riesgo crediticio, la exposición del banco holandés a mediados del 2002 consistía en €4,4 mil millones de préstamos al sector privado (dos tercios de los cuales eran préstamos al consumo, un porcentaje elevado para los parámetros locales ya que ABN AMRO es la mayor institución en la financiación de adquisición de automóviles de Brasil), una cartera de €3,8 mil millones de títulos del gobierno denominados en reales y €3,8 mil millones de exposición internacional (ésta última cubierta en parte por swaps crediticios y seguros políticos. La tendencia de la calificación de largo plazo de ABN AMRO se revisó a negativa en diciembre de 2001, producto de su considerable exposición a las dificultades de Estados Unidos y la deprimida rentabilidad tanto de su mercado minorista como de las operaciones bancarias mayoristas locales. Los desfavorables eventos en Brasil podrían, por lo tanto, ser otra fuente de preocupación, y, de no verse compensados, podrían ejercer una mayor presión hacia la baja de las calificaciones actuales del banco.

Standard & Poor's publicará la tercera parte de este artículo el próximo miércoles 9 de Octubre. Si desea la versión completa del mismo usted puede visitar nuestro sitio web www.standardandpoors.com.ar o solicitarla a nuestra dirección de e-mail [email protected]


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