3 de octubre 2008 - 00:00

UBS: nuevo CEO sale a frenar pánico entre los economistas

Ginebra (EFE) - UBS sorprendió ayer al mercado y contra todos los pronósticos, lejos de anunciar nuevas pérdidas y depreciaciones, informó a sus accionistas que en el tercer trimestre del año obtendrá un pequeño beneficio y que espera que el ejercicio 2009 sea «globalmente rentable».

Cerca de 2.400 accionistas estuvieron presentes en la Asamblea General Extraordinaria, en la que ratificaron la elección de los cuatro nuevos miembros del consejo de administración.

Con esta decisión se cierra la renovación de ese órgano de vigilancia, muy criticado por no haber advertido sobre los riesgos financieros que enfrentaba el banco.

UBS acumuló hasta ahora pérdidas por 13.000 millones de euros como resultado directo del colapso del sector de hipotecas de alto riesgo en Estados Unidos, en el que había realizado millonarias inversiones.

Además, se vio obligado a realizar depreciaciones de activos por 25.000 millones de euros desde que estalló la crisis, hace ahora más de un año.

Después de cuatro trimestres consecutivos de resultados negativos, el anuncio del presidente de UBS, Peter Kurer, causó alivio entre los poseedores de títulos de este banco, considerado el más importante de Suiza y el mayor gestor de fortunas del mundo, aunque la retirada de fondos ha sido masiva en los últimos meses.

  • Menor exposición

    El directivo aseguró que el establecimiento redujo fuertemente su exposición al mercado hipotecario comercial y residencial estadounidense, aunque sus previsiones se basan por ahora en « estimaciones preliminares».

    Los resultados definitivos del tercer trimestre serán publicados el 4 de noviembre.

    Peter Kurer es el hombre en el que los accionistas pusieron su confianza el pasado abril para encauzar el rumbo de UBS, tras reemplazar en el cargo a Marcel Ospel, a quien se critica por haber permitido excesos en los riesgos que el banco podía responsablemente asumir. El máximo responsable de UBS garantizó ayer a los inversores que su banco sigue estando «entre los mejor capitalizados» del mundo, aunque reconoció la profunda crisis de confianza que sufre.

    UBS y Crédit Suisse, el primero y segundo banco de Suiza, respectivamente, han sido fuertemente golpeados por la crisis «subprime» o de «hipotecas basura» en EE.UU., aunque el último lo fue en menor medida. Esta situación provocó un fenómeno inédito en Suiza, donde los rumores y especulaciones circulan sin cesar y los ciudadanos de a pie se preguntan preocupados si deben retirar sus ahorros de esos bancos y depositarlos en alguno más pequeño que esté menos expuesto a las turbulencias propias de un sistema financiero globalizado. Ello en un país donde los bancos son tradicionalmente considerados como las instituciones más seguras.

    Consciente de esta situación, Kurer aseguró que UBS «quiere restablecer enteramente su reputación de aquí a 2010».

    Por otra parte, el banquero señaló que el establecimiento concluyó con su revisión estratégica -anunciada en agosto pasado- y ha creado tres divisiones autónomas dotadas de una autoridad, así como de mayores responsabilidades operacionales.

    El mercado recibió de manera positiva todos estos anuncios y premió a las acciones del UBS, que entrada la tarde ganaban 10,36% en la Bolsa de Valores de Zurich.
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