La venta de naftas en la frontera con Brasil, Uruguay y Paraguay está creciendo 80% por una razón muy simple: aquí el precio de los combustibles permite ahorrar la mitad. La suba mundial del petróleo que no impactó aquí sí lo está haciendo en los países vecinos. No sorprende entonces que se cruce la frontera sólo para llenar los tanques. Este fenómeno no es exclusivo de las naftas. Fruto del dólar alto, este movimiento se da en alimentos, muebles y hasta en servicios como peluquería. Cuando aquí el dólar era barato, ocurría el fenómeno inverso hasta con casamientos en Posadas pero la correspondiente fiesta en Encarnación. O los tours de compras a Uruguayana. Pero en este caso puntual de los combustibles, hay un elemento importante para tener en cuenta: si sigue creciendo la demanda de gasoil en las fronteras, puede afectar el abastecimiento en la plaza local.
Ayer trascendió que aumentó de 50% a 80% la demanda de combustibles en estaciones de servicio en localidades limítrofes con Brasil, Paraguay y Uruguay. Operadores de surtidores ubicados en las fronteras dijeron que «es notable el incremento de la demanda por parte de vehículos extranjeros» y aseguraron que el precio del gasoil es la principal causa de la situación.
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Según esas fuentes, «a los automovilistas y camioneros de los países vecinos les resulta mucho más barato hacer unos kilómetros para cruzar la frontera y venir a llenar el tanque a la Argentina». Agregaron que mientras el litro de gasoil cuesta 0,50 de dólar, en Brasil el precio del diésel es casi el doble. En dólares y sin impuestos, el gasoil es 50% más caro en Brasil; 90%, en Chile; 80%, en Paraguay y 129%, en Uruguay.
Los estacioneros también dijeron que «esa situación se daba hasta hace poco tiempo con los autos y camiones que vienen de Brasil, pero ahora se agregaron los de Paraguay, porque en ese país, el gasoil está más caro que en la Argentina».
El negocio de las empresas se mantiene por lo menos en equilibrio para las empresas que refinan y no extraen petróleo en el país, y es rentable para las que hacen las dos actividades, porque el crudo en el mercado interno se comercializa al precio neto de retención y hay excedentes de naftas que se exportan con un impuesto de 5 por ciento.
Sin embargo, un salto de la demanda de gasoil en las fronteras podría traer inconvenientes para el abastecimientoen el mercado interno. No obstante, las empresas quisieran llegar a la suba de manera acordada con el gobierno, de modo que el aumento no dispare como represalia una suba de las retenciones al petróleo (hoy en 45%) o a las naftas.