2 de octubre 2003 - 00:00

Un Lavagna complicado

(Un alto funcionario del gobierno dialoga con el periodista. El tema es la fría relación de Roberto Lavagna con el resto del gabinete nacional y la costumbre del presidente Néstor Kirchner de efectuar consultas a otros economistas.)

PERIODISTA: Con el panorama electoral ya casi despejado, se vuelve a hablar de cambios en el gabinete.

Funcionario: Se habla menos ahora que en el momento más caliente de las campañas en Capital y provincia de Buenos Aires. La verdad es que me parece que va pasar menos de lo que muchos suponen. Es más, casi le diría que no va a pasar nada. Kirchner es más proclive a mantener los gabinetes que a cambiarlos si no hay causas de crisis. DeVido es un ejemplo, funcionó bien y fue parte del equipo provincial 12 años.


P.:
Pero dentro del gabinete hablan de algunas tensiones. Rumores sobre ministros que no se llevan bien.

F.: Pero eso no complica porque, en realidad, Kirchner funciona con cada uno de manera individual. El centraliza y no hay demasiados roces. Sí es cierto el hecho de que es generalizada la opinión sobre cierta paranoia de ministros. Es el caso de Roberto Lavagna, para quien hay sólo dos tipos de personas: o sos su empleado o sos su enemigo, y eso debe hacer algo difícil el vínculo del resto de los ministros con Economía. Mucho más si tiene en cuenta que el peso de Lavagna en este gabinete es, aunque importante, menos relevante en la consideración presidencial de lo que era con Duhalde.


P.:
Y se lo hacen sentir...

F.: Kirchner no. Salvo por el hecho de que el Presidente mantiene casi permanentes consultas con economistas, cuestión que, conociendo a Lavagna, no debe caerle bien.

P.: ¿Qué economistas consulta?

F.: Con Adolfo Prat-Gay y Pedro Lacoste, del Banco Central, mantiene contactos permanentes, y también con Javier González Fraga. Le gusta mucho González Fraga.

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