19 de septiembre 2001 - 00:00

Un mercado que cae pero sin definición

Un mercado que cae pero sin definición
Un día a la vez. De todas maneras el mercado se sigue comportando de manera ordenada, y aunque el saldo sea negativo, no alcanza para asustar realmente a nadie. Lo que de alguna manera preocupa, es que aun cuando da la impresión de que las cosas se están moviendo en líneas generales en el sentido esperado, esto no parece ser así por las razones correctas. Una hora antes de la apertura del mercado, la mayor parte de las apuestas estaban del lado que tendríamos una jornada positiva, y que lo peor se daría a la apertura mejorando las cosas a medida que pasaban las horas. Pero el mercado se comportó de manera totalmente diferente. Es cierto que el NASDAQ llegó a ganar 1,62% poco después de la apertura y que el Dow trepó 1,14%. Pero en la última parte del día volvieron a primar las órdenes bajistas, y para cuando sonaba la campana del NYSE el Promedio Industrial perdía 0,19% quedando en 8.903,4 puntos, mientras que el NASDAQ retrocedía 1,55%. La primera vez que el mercado tecnológico superó este valor fue el 16 de julio de 1997, mientras que las Blue Chips lo hicieron el 20 de marzo de 1998. Otro elemento que se comportó de manera distinta a lo que preveían la mayor parte de los analistas fue el volumen negociado que retrocedió a niveles habituales con 1.671 millones de papeles en el mercado tradicional y 1.858 millones en el electrónico. De acuerdo a lo esperado el dólar retrocedió ante las principales monedas , pero la suba en el costo del dinero fue una sorpresa. El anuncio de que el Tesoro suspendía la recompra de Treasuries programada para este mes, el temor a que con las nuevas medidas finalicen los superávit del gobierno, se incremente la emisión de títulos y se recalienten los precios, llevaron a que la tasa de 30 años trepara a 5.526% y la de 10 años a 4.705% superando los valores previos al derrumbe de las Twin Towers. La reunión entre los principales jerarcas de la industria aérea y el gobierno, solicitando un respaldo por u$s 20.000 millones, sirvió para catapultar las aerolíneas, aun cuando es mejor ser muy cuidadoso con lo acordado. Lo peor y lo mejor del día: AMEX perdiendo 9,5% luego de anunciar que no alcanzara las expectativas de ganancias. La idea de perseguir a los terroristas por sus operaciones bursátiles es sin dudas ingeniosa. Si bien es cierto que en opciones de algunas aerolíneas especialmente en el caso de la holandesa KLM hubo alguna "anormalidad", y aún falta analizar las operaciones de venta en descubierto sobre las tres más grandes reaseguradoras del mundo, sería curioso ver a quienes participaron del atentado, buscando beneficiarse económicamente a través de operaciones bursátiles.

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