Una baja que sirvió para calmar

Economía

Hay que entender que la experiencia de los escasos y cortos períodos alcistas que ha tenido el mercado, desde que el año pasado se iniciara la debacle del NASDAQ, ha atemorizado mucho a los inversores, aun a los más optimistas. El problema es que la experiencia ha sido que a las grandes alzas, han seguido bajas tanto o más sangrientas. Es por esto que la caída de 1,06% que tuvo el Dow durante la última rueda cerrando en 10.579,85 puntos, y la merma de 0,86% que vivió entonces el NASDAQ, no sólo no asustó, sino que tranquilizó a muchos, que vieron en ello un mercado capaz de absorber de manera ordenada cualquier efecto de sobrerreacción, toma de ganancias o como quiera definirse esos movimientos bajistas que suele suceder a los de sentido positivo. En apenas 12 ruedas (es decir desde el 4 de abril) las acciones tecnológicas fueron capaces de saltar un impresionante 33,6%, en tanto el Dow, usualmente más parsimonioso, se tomó casi un mes para remontar 16,9%. Si bien estos números son impresionantes, de todas formas no permiten olvidar que en lo que va del año, las blue chips llevan perdido 1,93%, mientras que el mercado electrónico sigue 12,43% abajo. Es evidente que las cosas están mucho más tranquilas (de hecho hablamos de la segunda semana consecutiva de suba, en donde el NASDAQ trepó 10,3% y el Dow 4,5%), pero esto no significa demasiado, ya que durante esta semana lo que debería seguir moviendo al mercado es el arribo de más estados contables, y como sabemos, en su gran mayoría no son de lo mejor. Un tema adicional que comenzó a mencionarse como fuente de preocupación (en realidad es la segunda vez en el año que el tema escapa de los círculos específicos) es la crisis por la que está pasando la Argentina, y que podría deparar alguna mala sorpresa (como no ha golpeado hasta ahora de manera manifiesta, sólo se mira un lado de la baraja). Es interesante que ya son muchos los que opinan que aun cuando la que recién comienza sea una mala semana a nivel bursátil (es decir una merma de no más de 3%, más sería desastroso), hay cierta coincidencia en que los ánimos de los inversores ya dejaron de ser "bajistas" y seguirían siendo neutrales o positivos. La decisión de Alan Greenspan (llamó mucho la atención la aparición de su esposa en el programa de Larry King, dicen que el banquero quiere reafirmar su imagen pública) de recortar inesperadamente las tasas de interés, continuó sintiéndose, especialmente en el mercado de cambios donde el euro trepó a 90,27 centavos por dólar, lo mismo que el yen que quedó en 122,39%. Alentando un poco más la visión optimista, el petróleo cayó a 26,98 por dólar.

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