Primero con una solicitada en un diario y ayer, con una conferencia de prensa pobre e imprecisa, la empresa peruana de aviación Aero Continental oficializó su intención «de adquirir la totalidad de las acciones que la SEPI tiene en su poder de Aerolíneas Argentinas (AA) y Austral».
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La propuesta, que el lunes pasado fue enviada al presidente de la sociedad española, Pedro Ferreras, a través de una misiva, «no fue contestada todavía», advirtió la firma ayer.
Según el director de Desarrollo Internacional de la empresa, Ricardo La Puente, «Aerolíneas Argentinas fríamente no tiene ninguna importancia; nosotros estamos interesados en las posibilidades, en lo que puede llegar a ser, con nuestra estrategia de desarrollo».
Seguida a esta «consideración inaugural» de la reunión de ayer, se esperaron datos «más concretos» como, por caso, cuánto piensan pagar por ese paquete de acciones de la SEPI, si piensan hacerse cargo de los pasivos, si rebajarían los salarios de los empleados o si tienen en mente ejecutar la operación de compra junto con otro interesado. Pero éstas, junto a otras cuestiones «más intensas», como el proceso judicial que el dueño de la aerolínea tiene abierto por narcotráfico en Perú, no fueron esclarecidas.
Cuando la aerolínea peruana hizo públicos sus anuncios, muchos se preguntaron cuál era la historia de la empresa, si tenía o no la capacidad de hacerse cargo de Aerolíneas, pero por sobre todo si tenía el capital.
El diario chileno «El Mercurio» publicó el sábado que el creador de Aero Continente, Fernando Zevallos, tenía una causa abierta en la Corte Suprema de Perú por narcotráfico y además habría estado acusado por lavado de dinero. En ese artículo, Zevallos asegura que «no hay nada ilegal» en su aerolínea y que las acusaciones «se deben a una guerra sucia de la competencia y a no haber cedido al chantaje de Vladimiro Montesinos, el ex mano derecha de Fujimori».
Según La Puente, la cuestión judicial es sólo «un asunto personal de Zevallos», que Estados Unidos aclaró con una declaración y que tiene que ver con «personas que no quieren nuestro desarrollo». Sin embargo, la familia Zevallos, como ratificó el mismo La Puente, tiene 31% de Aero Continente y Jorge Portillo, en Chile, el resto. Y aunque aparentemente no exista vinculación alguna entre los apellidos, Portillo había estado casado con la hermana de Zevallos, por lo que, se podría decir que Aero Continente fue en algún momento en su 100% una «empresa familiar».
• Complicación
El creador de la firma peruana reside en Miami, hace 9 años, cuando la situación en su país de origen se complicó con la acusación de Jorge López, líder del cartel peruano de la droga Los Norteños, quien aseguró que en 1990 le había prestado $ 1,5 millón para la compra del primer avión de Aero Continente.
Desde 1995, Zevallos renunció a la presidencia de su empresa, en la que ahora interviene sólo como «asesor». Desde entonces, la empresa ganó 65% del mercado de viajes aéreos peruano con 75% de ocupación, y 12% del chileno, en el que facturó $ 2.700 millones anuales en 2000. La idea de la compañía de aviación peruana es «manteniendo el nombre Aerolíneas Argentinas», comprarla y agregarla a su plan estratégico de crecimiento en América latina en el que piensan «ofrecer precios bajos» y volver rentable a la empresa de bandera que hoy podría entrar en convocatoria.
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