Por trabas a importados, la venta de autos nacionales creció en participación en un año

Economía

El mes pasado se patentaron 30.418 vehículos, 31% menos que en 2019. Estiman que sin restricción al ingreso de vehículos del exterior, el mercado habría sido mayor.

En el sector automotor aseguran que en agosto se podrían haber vendido más autos si la oferta de vehículos fuera fluida, teniendo en cuenta la demanda de 0 km que genera la amplia brecha entre el dólar oficial y el blue. Es por eso que los patentamientos cayeron 31% respecto a un año atrás, una baja que se podría haber atenuado por esa ilusión cambiaria. Se registraron el mes pasado 30.418 vehículos, según los datos que difundió la asociación que agrupa a las concesionarias (ACARA). En el mercado se estima que fácilmente se podría haber sumado un piso de 3.000 unidades. Las dificultades de abastecimiento de vehículos están centradas en las trabas a las importaciones que se vienen aplicando desde hace meses como consecuencia, principalmente, de la falta de divisas. Hay otros motivos, pero este es el urgente.

Esta política está dando, a la fuerza, algunos resultados dentro de la visión que tiene el Gobierno de alentar la venta de vehículos de producción local. Si se toma la composición del mercado del mes que acaba de terminar y se lo compara con el de un año atrás, se registra un incremento de participación de los vehículos “made in Argentina” de unos cinco puntos porcentuales. En el octavo mes de 2019 -durante el Gobierno de Mauricio Macri- los modelos producidos en el país ocupaban 27% del total de las ventas. En agosto último, ese porcentaje subió 32%. Si bien es un incremento modesto, hay que tener en cuenta que se produjo en el lapso de doce meses.

Esto se debe a que ese volumen hipotético de operaciones que se podrían haber realizado, explican los vendedores, la gran mayoría hubiera correspondido a 0 km importados, lo que habría mejorado su participación. Otro dato que hay que tener en cuenta es que la comparación se realiza en relación con la participación, en un mercado en el que no había restricciones a la importación, y no al volumen real ya que el mes pasado se patentaron 31% menos autos que un año atrás por lo que, aunque mejoraron su posición relativa, en números concretos, este año se están vendiendo menos vehículos nacionales.

Las grandes ganadoras de este cambio son las pickups. La Hilux de Toyota encabeza el ranking de ventas en los últimos meses y repitió en agosto esa marca. Entre los cinco modelos más vendidos del mes pasado, tres son nacionales. Además de la nombrada, se suman la Volkswagen Amarok y la Ford Ranger. Este fenómeno se debe a dos motivos. Por un lado, son vehículos demandados por sectores como el campo, la minería y el petrolero, que se manejan en dólares y mantuvieron la actividad todo este tiempo de cuarentena. Las compras se reparten tanto en las versiones de trabajo como las de uso más urbano y con alto equipamiento. Este es el otro factor. Ante la aplicación de Impuestos Internos, muchos modelos del segmento de los SUV están con precios desproporcionados o se dejaron de comercializar por falta de stock. Las pickups no están alcanzadas por este tributo, por lo que quedan muy competitivas respecto a estos vehículos y terminan definiendo una compra. Sólo el SUV SW4 de Toyota -la versión carrozada de la Hilux- debe pagar la primera escala de este gravamen que, desde ayer hasta fin de noviembre, tiene una nueva escala, tal como adelantó Ámbito la semana pasada. Ahora pasan a pagar modelos de más de $2 millones.

Si bien es cierto que la falta de vehículos importados y esta ventaja de precios que tienen las pickups locales muestra este aumento de la proporción de vehículos nacionales, no parece una política que permita una expansión de los 0 km producidos en el país. La oferta de modelos locales es limitada, por lo que los compradores que buscan determinados vehículos no van a cambiar tan fácilmente de decisión. Por ejemplo, en el país se producen el Fiat Cronos, el Chevrolet Cruze, el Citroën C4 Lounge, el Peugeot 308 (recientemente se lanzó el nuevo 208 nacional), a lo que se suman utilitarios de Peugeot, Citroën y Mercedes-Benz. Son pocas variantes para un mercado acostumbrado a una mayor diversidad.

En todos los países, la oferta de vehículos nacionales se complementa con productos importados porque no es posible que las fábricas locales produzcan todos los modelos. En caso de forzar esta situación, el mercado va perdiendo calidad y tecnología.

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