Venden quebrada Materfer
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El grupo comprador tiene 50% -a través de su también controlada Trainmet de Metropolitano, la concesionaria de las líneas suburbanas del Gran Buenos Aires Roca, San Martín y Belgrano Norte. La otra mitad de Metropolitano es de un grupo cordobés, la constructora Ormas de la familia Loustau Bidaut. Obviamente, la intención detrás de la compra es convertir a Materfer en la planta donde se construirán y repararán los vagones de las tres líneas que explota Metropolitano.
Materfer y su «hermana» de Fiat Auto, Concord, fueron además el escenario del nacimiento del sindicalismo «clasista y combativo» a fines de los años sesenta, cuando SiTraC (Sindicato de Trabajadores de Córdoba) y SiTraM (Materfer) aprovecharon una ley promulgada por otro cordobés, el presidente Arturo Illia, que permitía la creación de gremios por fábrica. Esos sindicatos tuvieron decisivo protagonismo en el denominado Cordobazo, la revuelta de mayo de 1969 que terminó con la dictadura de Juan Carlos Onganía y fue el escenario elegido para su «estreno» como organización armada por la banda subversiva Montoneros.
Según trascendió, la intención de los compradores sería acercar a la explotación de la fábrica a sus socios de Metro-politano; también estarían conversando con otro de los concesionarios de trenes suburbanos del GBA (¿Ferrovías? ¿TBA?).
Inversión
Uno de los activos adquiridos son treinta vagones a medio terminar que alberga la planta desde 1995, y que serían destinados a reforzar las líneas San Martín y Roca. De todos modos, para volver a poner Materfer en marcha haría falta una inversión inicial de al menos u$s 6 millones.
La adquisición de Electromac/Trainmet llega en un momento duro tanto para la economía como para las empresas del sector, que debería posponer sus anunciados planes de modernización por la caída en el número de viajeros y la imposibilidad -en el marco de la actual crisis económica-de incrementar el precio del boleto (requisito indispensable, a su vez, para avanzar con dichos planes).
En este marco, la gente de Metropolitano ya habría comenzado a ajustar cinturones, como en muchas otras organizaciones: en el último mes y medio se habrían producido numerosas desvinculaciones entre los máximos niveles gerenciales, lo que les permitiría un ahorro anual cercano a los u$s 7 millones. Más o menos lo que hará falta aplicar a Materfer para que vuelva a funcionar.




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