21 de septiembre 2001 - 00:00

Volvió a aumentar el dólar en Brasil: +2%

La frenética carrera del dólar ayer alcanzó otro récord en Brasil al finalizar por encima de los 2,76 reales. La divisa brasileña se devaluó otro 2% y, en lo que va del año, acumula una pérdida de 43% frente al dólar. El mercado le reclama más acción al Banco Central porque, de lo contrario, ya ven el dólar negociándose a 2,80 reales.

A pesar de las intervenciones del Banco Central, vendiendo 50 millones de dólares diarios de las reservas y licitando títulos ajustables por el tipo de cambio, la presión de la demanda en pos de cobertura hace inútil cualquier intento de la autoridad monetaria por frenar al dólar. Prácticamente, Brasil enfrenta una encrucijada, y ello se percibió el miércoles pasado, cuando el Central no tuvo más remedio que mantener la tasa de interés de referencia (SELIC) en 19% anual.

Porque si bajaban la tasa acompañando la tendencia mundial, temían el impacto en el dólar y en los precios. Y si la subían, profundizaban la caída del nivel de actividad, agudizando la situación.

• Sin límites

Los analistas señalan que la depreciación del real ya no tiene límites frente a la coyuntura caracterizada por la incertidumbre política mundial, las elecciones presidenciales, la desaceleración de la economía, la crisis argentina y la crisis energética. Todo ello conspira para que los inversores se refugien en el dólar. Se trata de un círculo vicioso que detona con las expectativas negativas de los inversores; ello impacta en el precio del dólar, y esto, en el nivel de precios.

Además, Brasil requiere el ingreso de capitales externos para equilibrar los déficit de la balanza de pagos; para eso, debe mantener atractivos los rendimientos de los bonos públicos. Claro que aquí también surge una restricción por el impacto de la suba del dólar sobre la deuda pública. La participación de los bonos cambiarios pasaron de 21,6% a 28,8% del total de la deuda.

El mercado anticipa que la crisis internacional reducirá el flujo de capitales, y por eso creció la demanda de dólares esta semana. La delicada situación inter-nacional genera expectativas sobre el impacto en el precio del petróleo y en las divisas, y por ende, en los índices inflacionarios. «El mercado está más tomador que vendedor», advierten. Todo esto es un cóctel explosivo para el Central, que en los últimos siete días vendió más de 411 millones de dólares de las reservas internacionales.

Los operadores advierten que si el Central quiere embestir contra el dólar, no debe dudar y vender entre 800 y 1.000 millones de dólares de las reservas. Quieren ver más firmeza, porque las tibias intervenciones (vendió 150 millones diarios luego de los atentados en Estados Unidos) y la licitación de ayer de Notas del Banco Central-Especial (NBC-E) por 350 millones de reales con vencimiento en 2006 no surten efecto.

Otro elemento que debe tenerse en cuenta es que los bancos le están pidiendo bonos más cortos, porque nadie quiere quedar expuesto al recambio presidencial.

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