Volvió el frío y se importa de nuevo energía de Brasil

Economía

Ya desde el lunes volvió a importarse energía desde Brasil, invirtiendo la situación de las últimas dos semanas en las que temperaturas cálidas inusuales para el invierno permitieron reintegrar electricidad a ese país.

Aunque en la programación semanal de Cammesa, la empresa presidida por el ministro Julio De Vido, estaba previsto continuar con la devolución, finalmente hay algunas horas del día en que se importan alrededor de 500 megavatios. No se trata ya de las 24 horas o del horario pico, como en los días más fríos de mayo y junio.

La compra de energía a Brasil se efectúa en las horas previas a que entre al sistema la energía de la hidroeléctrica Alicurá (que siempre se despacha en el pico del consumo entre las 18 y las 19 para adelante).

También antes de que ingrese la electricidad de El Chocón que se utiliza sobre todo en las horas de mayor consumo porque el nivel de agua en la represa continúa siendo muy limitado.

La nueva importación de energía brasileña se produjo ya desde el segundo día de frío, aunque éste no disparó demasiado la demanda. No se sabe si porque las marcas térmicas no llegan a ser tan bajas como en los meses anteriores, o porque hay alguna desaceleración de la actividad económica, la demanda se ubicó ayer a las 20 en 17.880 megavatios, 1.200 por debajo del récord de 19.126 megavatios registrado el 23 de junio pasado.

Podría sospecharse de algunas llamadas telefónicas a grandes usuarios para que bajen el consumo de modo de contener la demanda, pero no hay datos sobre esto. Lo cierto es que el gobierno se enfrenta a un déficit creciente por la importación desde Brasil y las compras de fueloil y gasoil venezolano, por lo cual le interesaría ahorrar electricidad y gas.

Ayer circuló el rumor de que otra vez hay barcos con combustibles líquidos rondando por el Río de la Plata porque el Estado no desembolsa los recursos para que ingresen al país.

  • Ahorro

    Esta restricción de recursos se produce aun cuando en los días pasados, cuando se dio el «veranito», se llegaron a destinar 40 millones de metros cúbicos diarios de gas para las usinas térmicas, sobre un total que se puede transportar en el país que oscila entre 128 y 130 millones diarios. Eso permitió un ahorro en fueloil y gasoil y cierta recomposición de stocks, por lo cual no habría apuro para que ingresen los barcos, por lo menos en lo inmediato (aunque se paga una multa por cada día de demora en desembarcar).

    En cuanto a las restricciones de gas, distribuidoras consultadas dijeron que sólo hay restricciones para generadoras eléctricas y que todavía se está suministrando gas a industrias, incluso las que tienen contrato interrumpible, con excepción de algunas plantas en el Litoral, la zona que primero evidencia las dificultades.

    Según otras versiones, el gobierno estaría llevando al gas, la misma política que con la electricidad: si falta, se dirige a grandes usuarios que compran directamente a productores y tienen su propia cañería, para que bajen el consumo de gas, sin que tenga repercusión pública.

    Con todo, si esos mecanismos realmente están funcionando, es porque los grandes usuarios no estarían desesperados por producir en este momento.
  • Dejá tu comentario