Vuelve la tensión por la falta de fueloil

Economía

En medio del respiro transitorio que está dando el clima a la crisis energética, ayer se acentuó la tensión en los despachos privados y oficiales, porque no llegó fueloil en el momento esperado y se perdieron de generar unos 240 megavatios de las centrales térmicas (según los datos que trascendieron, aunque el faltante podría ser mayor).

El fueloil es comprado por Cammesa a Petróleos de Venezuela (PDVSA) que, en realidad, lo trae de Brasil, porque el de ese país tiene muy alto contenido de azufre. El gobierno privilegia la compra a Venezuela, porque este país da financiamiento y en varias oportunidades canjeó la deuda por la compra de productos argentinos.

El esquema en general funciona bien, pero a veces puede fallar. Así ocurrió ayer, por razones que todavía no se conocen y a tres días de la orden de que las centrales térmicas no usen ni una gota de gas, emitida por el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, hoy gerenciador de la crisis, según el gobierno.

  • Ahorrar agua

    No hubo problemas, pero ya no se sabe qué pasará hoy si la barcaza de 8.000 toneladas de fueloil sigue sin entrar al puerto. Ayer Cammesa, la empresa controlada por la Secretaría de Energía que controla el despacho eléctrico siguió bajando la cantidad de energía hidroeléctrica que se utiliza como base durante las 24 horas. Esa cantidad fue de 3.800 megavatios el martes, 3.567 el miércoles y 2.682 ayer, lo que supone que se quiere ahorrar agua, porque quedan pocas reservas.

    No obstante, en el horario pico de las 20, Cammesa debió despachar 5.118 megavatios hidráulicos, contra 3.951 del miércoles y cifra similar del martes.

    Se puede deducir que la generación térmica está pudiendo responder un poco menos cada día al horario pico. Desde el punto de vista del negocio, el malestar crece entre las generadoras por varias razones. Moreno las obliga a producir todo lo que da la capacidad instalada, pero, según ellas, entre 20% y 25% se pierde si no se utiliza gas, tienen máquinas indisponibles por fallas o falta de mantenimiento,lo que les crea más problemas con el gobierno, y el fueloil de Cammesa no llega a tiempo.

    El escenario se completa con que Cammesa paga con atraso (ahora está abonando diciembre) y por la utilización de combustible líquido propio suele pagar con documentos que a la larga no se cobran (aunque por esas deudas hoy las principales empresas tienen acciones en las generadoras que se están construyendo).

    La interna empresarial energética, que existe al igual que la oficial, apunta hacia las petroleras por la merma en la producción de gas. Como es de presumir, una generadora con máquinas modernas gana mucho más si produce a pleno y con gas.

  • Baja producción

    El problema es que la producción de gas se encuentra en este momento en uno de los niveles más bajos desde 1995. Según el Enargas, la inyección total en gasoductos fue ayer de 116,25 millones de metros cúbicos, mientras el sistema de gasoductos podía transportar 125 millones en 2004 y se supone que ahora tiene 5 millones más de capacidad tras las expansiones conocidas por el escándalo Skanska.

    Las exportaciones de gas a Chile cayeron a niveles que sólo se vieron excepcionalmente en otros inviernos y en las últimas semanas sólo se le vende alrededor de 1,8 millón de metros cúbicos diarios, lo suficiente para atender a los hogares de Santiago.

    En tanto, las importaciones de Bolivia están entre 5 y 6 millones de metros cúbicos, con lo cual éste es el primer año en que la Argentina compra más de lo que vende. El gas boliviano, además, hay varios días en que no llega al volumen pactado de 7,7 millones de metros cúbicos.
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