12 de noviembre 2020 - 00:00

Diálogos de Wall Street

¿Qué más puede esperar Wall Street? Dejó atrás la elección, progresa la vacuna y el mercado bull se afianza. ¿Eso es todo, Gordon Gekko?

Wall Street
Reuters

Periodista: El presidente Trump no da el brazo a torcer. Y todavía no admite la derrota. Es notable porque Wall Street reconoce dos victorias. La de Joe Biden y, ahora también, la del laboratorio Pfizer. Se despejó la incertidumbre. ¿El cielo es el límite?

Gordon Gekko: Trump aún confía en la Corte Suprema.

P.: ¿Cuán complicada puede ser una transición así?

G.G.: Incómoda. Con mucho pase de facturas. Trump eyectó al secretario de Defensa, Mark Esper. Como para recordar quién manda aquí. Y existe la orden de que nadie ose empezar a buscar otro trabajo o será considerado como alta traición. Pero no está claro que haya mucha sustancia para empujar los reclamos ante la Justicia. Ni siquiera la cadena Fox News está convencida.

P.: Sin embargo, Trump protestaba en soledad el fin de semana y ahora la gente de su partido lo acompaña. Mitch Mc Connell, líder republicano en el Senado, pasó de la ironía cruel a darle apoyo visible.

G.G.: Es que hay que definir todavía la suerte del Senado. Vamos a una batalla memorable en Georgia por los dos escaños que resta asignar.

P.: Y eso recién se votará el 5 de enero. ¿Tendremos dos meses más de tiroteo verbal?

G.G.: Las disputas que alienta la Casa Blanca deberán estar saldadas para el 8 de diciembre. En algunos estados, efectivamente, habrá que recontar los votos. El 14 de diciembre se reúne el Colegio Electoral, y las querellas que terminen en sede judicial tienen ese límite. Hay escenarios más retorcidos que uno puede construir –como que un estado certifique dos listados diferentes de electores– que no son imposibles, y serían de solución enigmática, pero que hoy no parecen probables.

P.: ¿Alguna vez se vivió algo así?

G.G.: La transición de Hoover a F.D. Roosevelt en 1932 fue muchísimo peor, y en un clima de agonía asfixiante que está en el extremo de la euforia que se desató con el anuncio de la vacuna. Y hasta Roosevelt la pasó fea: salvó su pellejo en un atentado. Hoy, contra todos los pronósticos, la paz está con nosotros.

P.: Todo se hace más llevadero con la esperanza de una vacuna que promete 90% de eficacia.

G.G.: La resurrección de sectores enteros -como las compañías de cruceros y aerolíneas- sería imposible por más paquete fiscal que se hubiera implementado.

P.: ¿Volveremos a la normalidad de antes, y no a una nueva normalidad que hubiera exigido un enorme esfuerzo de adaptación?

G.G.: Con una vacuna eficaz no es descabellado pensar que se podrá elegir la mejor alternativa. Es el principio del fin de la dictadura de la enfermedad.

P.: ¿Y qué hacemos mientras tanto con la segunda marea de covid? La Bolsa puede mirar hacia delante; la salud de la población, no. Y la economía deberá convivir con esa realidad .

G.G.: Cambiaron las expectativas de cuajo, y eso facilitará la financiación del presente. Es como los programas de ayuda, pero con efectos más duraderos. Sin embargo, todavía falta certificar la vacuna, y la de otras que están avanzadas en su desarrollo, producirlas y aplicarlas a escala masiva. Quizás hasta mediados de 2021 no se podrá cantar victoria.

P.: Los mercados treparon con la noticia. Y ahora se enfrían. ¿Ya metimos la suba a pleno? ¿No es hora de ajustar los precios relativos, de rotar sectores, de recuperar desahuciados y bajar a tierras a las super-estrellas como las tecnológicas que parecían inmunes?

G.G.: Cuando vemos papeles que suben 20% o 30% en el día eso es lo que está ocurriendo. Y aceleradamente. Estamos recalculando las valuaciones. Las tasas largas -a diez años- van camino a 1% anual muy rápido. La pendiente de la curva de bonos se empinó, señal de una economía más firme sin importar quién controle el Congreso. Las tecnológicas son la contrapartida, porque la prima por su resiliencia al virus es menos gravitante ahora, pero tbbambién incide el final del año y la tentación de realizar ventas por razones impositivas.

P.: ¿Ya vimos toda la suba de la Bolsa en general?

G.G.: Sin el corsé de la enfermedad, la economía puede justificar nuevos récords a tasas de interés “normales”, más altas. Pero son muchas piezas juntas que acomodar y en el camino puede haber fricciones.

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