Washington planea refinanciar 9 millones de hipotecas

Economía

El gobierno de Estados Unidos planea destinar 75.000 millones de dólares y un nuevo paquete de medidas para frenar la catarata de hipotecas impagadas y de desahucios en el país, según anunció el presidente Barack Obama.

Según Obama, el plan ayudará a entre siete y nuevo millones de familias "reestructurar y refinanciar sus hipotecas para evitar el desahucio".

El elemento principal del plan consiste en instar a las instituciones financieras a rebajar las tasas de interés en las "hipotecas basura" a cambio de asistencia financiera del gobierno.

Los 75.000 millones invertidos en ello ayudarán, según la Casa Blanca, a entre tres y cuatro millones de propietarios.

Además, el gobierno permitirá a las instituciones de hipotecas Fannie Mae y Freddie Mac, que cuentan con el respaldo estatal, refinanciar el 100 por ciento del valor de la vivienda, que hasta ahora estaba limitado al 80 por ciento.

"Al final, todos nosotros estamos pagando un precio por esta crisis de hipotecas. Y todos nosotros pagaremos un precio aún más alto si permitimos que esta crisis se profundice, una crisis que está destruyendo la propiedad de viviendas, la clase media y el propio sueño americano", justificó Obama el plan en un discurso en Phoenix, en el estado de Arizona, uno de los más afectados por los desahucios.

Según la web especializada "RealtyTrac.com", en 2008 se produjeron 3,1 millones de desalojos, un 81 por ciento más que en 2007 y un 225 por ciento más que en 2006.

Unos seis millones de propietarios de vivienda están amenazados de desahucio, según los datos hechos públicos por la Casa Blanca. Los precios de las vivienda cayeron el año pasado cerca de un 20 por ciento, y muchos ciudadanos están pagando hipotecas muy superiores al valor real de sus casas.

Desde que en agosto de 2007 arrancó la crisis con el colapso de las "hipotecas basura", la Reserva Federal rebajó los tipos de interés hasta límites desconocidos, actualmente entre el 0,25 y el cero por ciento. Sin embargo, las entidades financieras siguen sin poder abrir el mercado de préstamos, acuciados por sus propias angustias económicas.

El plan para combatir los desahucios es otra de las patas del programa de Obama para sacar a Estados Unidos de la crisis económica. El martes firmó la entrada en vigor de un paquete de estímulo para la economía de 787.000 millones de dólares, basado principalmente en recortes fiscales e inversión en infraestructuras, sanidad y educación.

Además, su gobierno está desarrollando un nuevo plan de rescate para las entidades financieras en apuros que podría incluir hasta dos billones de dólares, según anunció la pasada semana el secretario del Tesoro, Timothy Geithner.

"La crisis hipotecaria, la crisis financiera y esta crisis económica más amplia están interconectadas. No podemos solucionar ninguna de ellas sin solucionarlas todas", sentenció el presidente en Phoenix.

En el plan contra los desahucios, Fannie Mae y Freddie Mac, que fueron a efectos prácticos nacionalizadas el año pasado, recibirán además un apoyo del Tesoro de 200.000 millones de dólares a través de compra de acciones.

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