Amancio Ortega fundó la cadena española de ropa Zara que lo ubicó entre los hombres más ricos del mundo. En los últimos años puso su mayor empeño y también su capital en desarrollar un imperio inmobiliario, que lo llevó a ser propietario de algunos edificios emblemáticos en ciudades como Nueva York, Seúl, Londres y, ahora, Seattle.
Zara gana menos, pero su dueño compra sede de Amazon en Seattle
La cadena española de ropa mostró resultados menores a los esperados y la acción cayó 4,8%. Su fundador invierte u$s740 millones en Estados Unidos.
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En esta última ciudad, el octogenario español acordó la compra del edificio donde funciona la sede central de Amazon, el gigante del comercio electrónico. La operación involucra u$s740 millones y se gestiona a través de su firma Pontegadea Inmobiliaria, a la que dio aire mediante la venta de una porción de sus acciones en Inditex, la compañía textil que fundó en Galicia y que tiene a Zara como su marca insignia. Ortega abandonó el cargo de presidente de Inditex, aunque mantiene el 59% de las acciones, para dedicarse a su otra pasión por los inmuebles, que comparte con su hija Sandra.
Esta será la segunda mayor compra de Ortega en el mundo y la mayor en Estados Unidos, después de adquirir este mismo año el edificio ‘Adelphi’ en Londres al fondo de capital riesgo Blackstone por unos u$s776 millones.
El fundador de Inditex se quedará con el complejo Troy Block, que está compuesto por dos edificios que forman parte de los 40 inmuebles del campus de Amazon en la ciudad donde Jeff Bezos fundó la compañía que hoy domina el comercio mundial en línea.
Las gestiones de Ortega se dan en el mismo momento en que los resultados de Zara en nueve meses (febrero a octubre) de 2018 muestran una desaceleración de sus ganancias que puso en alerta a los inversores y empujó hacia la baja el precio de sus acciones en la Bolsa de Madrid. Inditex cerró con una caída del 4,86%, a 25,05 euros, tras haber llegado a descender hasta el 6% en la jornada.
En el período analizado, el beneficio neto del grupo dueño de marcas como Zara, Bershka, Oysho, Massimo Dutti, entre otras, mejoró un 4% con relación al mismo lapso del año pasado, hasta los u$s2.774 millones. Las cifras fueron consideradas insuficientes por los inversores y los analistas.
El resultado fue sostenido por el incremento de apenas 3% de las ventas, y marcó una desaceleración con respecto a los nueve meses de 2017, cuando su beneficio neto había aumentado un 6% respecto del mismo período de 2016.
Los resultados publicados “decepcionaron al mercado” y “la situación actual de la empresa se degrada claramente”, observó Sergio Ávila Luengo, analista en IG Markets.
En noviembre pasado Inditex lanzó para su marca estrella Zara una plataforma digital que venderá en 106 nuevos mercados, especialmente en África. Avanza así un paso más hacia su objetivo de estar presente en todo el mundo en 2020 a través de Internet.
Fundado en Galicia (noroeste de España) por Amancio Ortega, Inditex basó su éxito en el modelo ‘fast-fashion’, consistente en fabricar el 60% de sus prendas cerca de su sede (España, Portugal, Magreb, Turquía y Europa del Este).




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