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Gobierno, más cerca de perder el control de comisiones en Senado
Gerardo Morales
Pero Miguel Pichetto rechazó ya esa oferta. El problema para el Gobierno es que la posición negociadora en el Senado se va debilitando. Hoy y mañana el radical Gerardo Morales, el peronismo disidente, el pampeano Carlos Verna y la Coalición Cívica se reunirán de nuevo con Pichetto para dirimir esa puja. Pero con los 36 votos seguros que pusieron sobre la mesa de negociación no están dispuestos a cederle ningún cargo o la mayoría en alguna comisión.
«Mayoría no va a tener en ninguna comisión porque no tiene mayoría en el cuerpo», sentenciaron ayer desde el radicalismo sobre el futuro de Pichetto. Sólo le reconocerán las presidencias en las comisiones clave, pero inclusive en esos casos la oposición pretende quedarse con 8 miembros y dejarle sólo 7 al kirchnerismo en cada una de ellas.
Negociaciones paralelas
Pichetto debe enfrentar dos negociaciones al mismo tiempo, y en realidad ambas tendrán el mismo resultado.
Mientras dirimen el futuro de las comisiones, los senadores de uno y otro bando arman la mayoría para la sesión donde debatirán el decreto de necesidad y urgencia que creó el Fondo del Bicentenario.
Los dos resultados serán paralelos e incluyen a los mismos protagonistas y los mismos alineamientos.
Así, Pichetto ayer continuó con negociaciones «particulares» con senadores de la oposición con el objetivo de lograr los dos votos que necesita, una discusión en la que también se mezclan las ofertas de cargos en el Senado.
Opción
Una de las opciones que maneja el jefe del kirchnerismo es lograr que algunos de los opositores se ausenten del recinto a la hora de votar, aunque evitó dejar trascender los nombres de los legisladores con los que mantiene diálogo para «evitar que se los estigmatice y se los señale por votar en línea con el oficialismo aun antes de hacerlo».
En realidad, eso mismo sucedió cuando Pichetto negoció la votación de la ratificación de la Resolución 125. Allí algunos alineamientos a favor y en contra de la posición del Gobierno se conocieron recién en los últimos minutos antes de la votación durante la madrugada. Pero en ese caso fueron los radicales los que consiguieron mantener aislados de los pasillos y de cualquier presión oficial de último momento a los senadores que habían decidido votar en contra de la Casa Rosada.
Para el kirchnerismo la situación es límite y de ahí que se apure a Pichetto desde la Casa Rosada para negociar los dos conflictos al mismo tiempo. El oficialismo no puede darse el lujo de perder también el control del Senado, después de la sesión del 3 de diciembre donde la oposición se impuso y le quitó la mayoría al Gobierno en todas las comisiones, una victoria que pretende reeditar ahora.


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