16 de septiembre 2011 - 00:00

La moda de combinar el placer con el trabajo

Una característica fundamental en la estructura de cualquier empresa es la calidad de sus trabajadores. Un viaje de incentivo otorga al empleado importan- tes beneficios que van desde el descanso hasta los vínculos que se generan entre compañeros de traba-jo. Laboratorios, aseguradoras, telecomunicaciones, ventas, marketing y automotrices son los rubros que más apelan a los sistemas de regalías para premiar al personal por logros obtenidos. Estos programas sirven también como herramienta para fidelizar clientes.

La moda de combinar el placer con el trabajo
Las empresas conocen la regla: el empleado eficiente tiene una alta cotización y es atractivo para otras empresas. Para conservarlo y entender que el dinero que se invirtió en tiempo y capacitación dará réditos, hay que mantenerlo motivado. Teniendo en cuenta este concepto, a mediados de la década pasada nacen en la Argentina los viajes de incentivo, una modalidad muy arraigada en Estados Unidos y en Europa.

Es fundamental aclarar cuál es la diferencia entre este segmento y los viajes corporativos, ya que mucha gente tiende a confundir el concepto. El viaje corporativo es un viaje de negocios o de relacionamiento entre empleados y/o clientes; el de incentivo es un viaje de placer, es un premio, un reconocimiento, en el que puede o no además haber programas de capacitación o de trabajo.

Experiencia única

«Se trata de un viaje organizado por aquellas empresas que quieren reconocer a sus empleados, proveedores o clientes a través de una experiencia única que busca como fin último hacerlos parte de la propia compañía, fidelizarlos y de esa manera aumentar sus rendimientos. En definitiva, es una inversión para aquellas empresas que buscan estimular el rendimiento y el compromiso de su personal. Es un agradecimiento por lo que vienen haciendo y al mismo tiempo una búsqueda de compromiso para el futuro», cuenta Fernando Pereira, de Barceló Viajes. «Cuando los viajes están dirigidos a empleados propios de la empresa existen variantes según los cargos y jerarquías pudiendo segmentarse con diferentes servicios y actividades grupales. En ocasiones son experiencias turísticas que más allá de las excursiones convencionales, incluyen experiencias contratadas a medida. Otras veces está pensado en torno de actividades relacionadas a los RRHH como team building, identificación de lideres, etc. Cuando están dirigidos a clientes puede usarse el viaje para la presentación de un nuevo producto o simplemente para reconocer a los mejores productores», sentencia el gerente de la sucursal Buenos Aires de la mencionada agencia de viajes que opera -especialmente- destinos dentro de la Argentina, siendo El Calafate, Ushuaia, San Carlos de Bariloche, Salta, Jujuy e Iguazú los más solicitados.

Los más buscados

Virginia Ballesteros, directora de Iconos Comunicaciones Estratégicas, coincide en que ésos son los destinos más buscados y suma a la provincia de Entre Ríos, «por la combinación de cercanía, atractivos y servicios». Ballesteros opina que «en esta época del año, la idea de mechar spa con actividades al aire libre y las termas es una alternativa tentadora para muchas empresas. Estos destinos conjugan atractivos turísticos, descanso y diversión».

Las encuestas sobre Incentivos y Motivación en Latinoamérica realizadas por AV Business & Communication siempre arrojan datos interesantes. El porcentaje de empresas que utilizan estos programas ha ido en aumento durante los últimos años, alcanzando en 2010 más del 60% del espectro.

Según los últimos resultados difundidos en estos días, la Argentina lidera el ranking de preferencias para viajes de incentivos, escoltada por Brasil, México, Europa, Caribe y Estados Unidos. Las fuentes consultadas aseguran que cada vez son más las corporaciones locales que realizan viajes de incentivo dentro de la región. «Es una forma de contrarrestar la dependencia a veces excesiva que tenemos de los mercados emisores como Estados Unidos y Europa», aclara Alejandro Verzoub, presidente de AV Business & Communication. «Es una oportunidad que nos presenta y potencia la crisis global: el desarrollo de un mercado que agrupe a Sudamérica, Centroamérica y México», explica.

El criterio de las empresas a la hora de seleccionar un destino para visitar es que tenga una buena relación costo calidad, buenas actividades culturales y recreativas, fácil acceso (aéreo o terrestre) y que sea un lugar con buena reputación. En cuanto a los costos, «cada viaje se presupuesta a medida, aunque oscilan en los 3500 dólares por persona», dice Kevin Delaney, de AV Business & Communication.

«Si bien existen otros tipos de premios para incentivar a los trabajadores, los viajes de esa naturaleza tienen la característica de que siendo hechos a medida son experiencias únicas que uno mismo no podría reproducir por su cuenta. Esto los transforma en el tipo de premio con mayor valor percibido», concluye Delaney.

Entre los aspectos a tener en cuenta al momento de la organización, uno clave es si los beneficiarios viajarán solos o acompañados por sus parejas. En este caso, los consultados aseguran que si se trata de un viaje de integración al que van empleados de distintos sectores y la empresa quiere reforzar el vínculo con ellos, la presencia de las parejas puede resultar negativa. En cambio, si se quiere lograr un reconocimiento o estímulo, sumar a la pareja puede potenciar la expe

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