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Sobornos: tour VIP y otro golpe para arrepentido
Fernando De la Rúa
El grupo del juicio fue recibido por el jefe de la Casa Militar, Agustín Rodríguez, quien supervisó el ingreso y luego la visita al primer piso corrió por cuenta del secretario general de la Presidencia Oscar Parrilli quien reveló sus dotes de guía al momento de detallar la cotidianidad de las oficinas donde despachan los funcionarios más encumbrados. Cristina de Kirchner acomodó su agenda y optó por permanecer en Olivos.
Según el relato de Pontaquarto, en el año 2000 tuvo lugar un encuentro en el despacho presidencial en el cual participaron Fernando de la Rúa y Fernando de Santibáñez. El exfuncionario aseguró que allí se habría acordado la entrega de las supuestas coimas.
El primer golpe a esta versión provino del propio Parrilli. El funcionario les explicó a los visitantes que cuando el jefe de Estado se encuentra en su despacho en el acceso al mismo se mantiene, por cuestiones de seguridad y protocolo, una guardia de dos granaderos. Estos hombres no constan en el relato del arrepentido quien sí ha demostrado mejor retención en su memoria de detalles accesorios como jarrones y portarretratos.
La ubicación de un baño privado también jugó en contra de Pontaquarto. Ayer formó parte de la inspección y los abogados defensores no dejaron de recordar que éste debió corregirse por haber ubicado al baño en un lugar opuesto al que en realidad se encuentra. Los croquis que De la Rúa ha exhibido en las primeras audiencias ganaron peso específico.
Más complejo es el detalle de la luminosidad. El arrepentido dijo haber visto el lavabo del baño desde el exterior del mismo, pero la comitiva entendió ayer que esto depende de la luminosidad del contexto ya que para acceder al mismo es necesario atravesar dos puertas.
Pontaquarto había solicitado explicar sus declaraciones en el transcurso de la visita, pero los jueces del tribunal rechazaron este pedido con lo cual el exfuncionario decidió ausentarse en la inspección.
El testimonio del denunciante está en baja: hasta ahora ningún testigo ha confirmado la supuesta reunión y sus palabras tan valoradas por instrucción del juez Daniel Rafecas se ven afectadas por consideraciones que han realizado múltiples testigos sobre la credibilidad de Pontaquarto.
En cuanto a la existencia de los sobornos días atrás el periodista Joaquín Morales Solá declaró ante el tribunal tener "convicciones" sobre el presunto pago de los mismos. Consultado por la fiscal Sabrina Namer y por los abogados defensores aseguró no tener pruebas de los mismos y se ofuscó cuando le insistieron en que revelara sus fuentes de información. Obvio: los defensores de De la Rúa no perdieron el tiempo y aprovecharon para resaltar que sobre la base a las denuncias de Morales Solá fue que se inició la causa judicial en Comodoro Py.


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