Industria eléctrica y electrónica, en picada: cayó 44% la producción y el empleo sigue en retroceso

Casi la mitad de las empresas redujo su producción durante el segundo trimestre de 2026, cuatro de cada diez recortaron personal y la mayoría continúa operando con fuerte capacidad ociosa.

Industria electrónica. Aunque las expectativas para los próximos meses son más estables, persisten las dudas sobre la inversión y la demanda.

Industria electrónica. Aunque las expectativas para los próximos meses son más estables, persisten las dudas sobre la inversión y la demanda.

Pese a la mejora de algunos indicadores macroeconómicos y al impulso que muestran sectores estratégicos como la energía y la minería, la industria electrónica, electromecánica y luminotécnica atraviesa un escenario complejo, caracterizado por la caída de la producción, el deterioro del empleo y elevados niveles de capacidad ociosa.

Así lo refleja el Informe de Actividad Industrial correspondiente al segundo trimestre de 2026, elaborado por la Cámara Argentina de Industrias Electrónicas, Electromecánicas y Luminotécnicas (CADIEEL), que advierte que una parte importante del entramado productivo todavía enfrenta dificultades para recuperar sus niveles de actividad.

El relevamiento al que accedió Ámbito - Energy Report, que abarca empresas de los sectores de electrónica (37%), baja tensión (22%), energía (22%) e iluminación (19%), muestra que el 44% de las compañías registró una caída de la producción durante el período analizado, mientras que el 30% logró mantener sus niveles de actividad y apenas el 26% consiguió incrementar su producción.

El dato resulta aún más preocupante al observar la magnitud del retroceso: entre las empresas que redujeron su actividad, la contracción promedio alcanzó el 31%, lo que evidencia que las dificultades no fueron marginales sino profundas para una porción significativa del sector.

La capacidad ociosa continúa siendo elevada

Otro de los indicadores que refleja el momento que atraviesa la industria es la utilización de la capacidad instalada. Según CADIEEL, casi seis de cada diez empresas trabajaron con hasta el 60% de su capacidad productiva, mientras que solamente una minoría logró operar en niveles elevados de utilización.

La fotografía que deja el informe muestra un sector que todavía dispone de un amplio margen para incrementar su producción sin necesidad de realizar nuevas inversiones, un fenómeno que suele asociarse a una demanda todavía insuficiente.

La persistencia de altos niveles de capacidad ociosa también condiciona las decisiones de expansión y la incorporación de nuevas tecnologías, ya que muchas empresas priorizan recuperar el uso de sus instalaciones actuales antes de encarar nuevos proyectos.

El empleo continúa deteriorándose

La evolución del empleo tampoco ofrece señales de recuperación. El 41% de las empresas redujo su dotación de personal durante el segundo trimestre, mientras que el 52% mantuvo sin cambios sus plantillas y apenas el 7% incorporó nuevos trabajadores.

Se trata de una tendencia que ya se había observado en el trimestre anterior y que confirma las dificultades que enfrenta el sector para sostener el empleo en un contexto de menor actividad.

La encuesta muestra que la prudencia domina las decisiones empresariales y que, pese a las expectativas de estabilidad para los próximos meses, todavía no aparecen señales claras de una recuperación del mercado laboral industrial.

Exportar sigue siendo un desafío

El comercio exterior representa una asignatura pendiente para gran parte de la industria. El informe revela que solo el 41% de las empresas realizó exportaciones, mientras que el 59% no registró ventas al exterior.

Entre las firmas que no exportan, tres de cada cuatro identificaron a los costos como el principal obstáculo para competir en los mercados internacionales, una limitación que sigue afectando la inserción externa del sector manufacturero.

Incluso entre las empresas exportadoras, el peso de los mercados internacionales sigue siendo reducido. El 73% destina menos del 10% de su producción a las exportaciones, lo que refleja que las ventas externas todavía representan una participación acotada dentro de la estructura comercial de la mayoría de las compañías.

Inversión: predomina la cautela

Las perspectivas para el tercer trimestre muestran un escenario algo más estable, aunque lejos de una recuperación acelerada.

En materia de inversiones, solo el 33% de las empresas prevé realizar nuevos desembolsos durante los próximos meses.

Por el contrario, dos de cada tres compañías no tienen previsto invertir, principalmente debido al menor nivel de ventas y a la persistencia de la incertidumbre económica y política.

La decisión de postergar inversiones refleja que gran parte del sector continúa priorizando la preservación de liquidez y la administración de costos antes que la ampliación de capacidad.

Producción y ventas: predomina la estabilidad

Las expectativas de producción muestran un moderado cambio respecto de los resultados del segundo trimestre. El 55% de las empresas espera mantener sus niveles actuales de producción, mientras que el 30% proyecta un crecimiento y el 15% anticipa nuevas caídas.

En cuanto al mercado interno, la prudencia sigue predominando. El 67% de las compañías considera que tanto las ventas como la demanda permanecerán estables, mientras que el 22% espera un aumento de las ventas y el 26% proyecta una mejora en la demanda doméstica.

El frente externo aparece más favorable

Las exportaciones constituyen uno de los pocos indicadores que muestran un mayor optimismo. El 73% de las empresas estima que sus ventas al exterior permanecerán estables, mientras que el 27% proyecta incrementarlas durante el tercer trimestre.

Aunque las perspectivas son mejores que las observadas para el mercado interno, el informe deja en claro que la expansión exportadora sigue condicionada por problemas estructurales de competitividad.

Sin señales de recuperación del empleo

En el mercado laboral, las expectativas también reflejan cautela. El 67% de las empresas prevé mantener su plantilla, el 26% anticipa nuevas reducciones de personal y únicamente el 7% planea incorporar trabajadores.

Los resultados muestran que, pese a una visión más estable sobre la evolución de la actividad, la recuperación del empleo industrial todavía no aparece en el horizonte inmediato.

En conjunto, el relevamiento de CADIEEL deja un diagnóstico claro: la industria electrónica, electromecánica y luminotécnica continúa operando muy por debajo de su potencial, con producción debilitada, elevados niveles de capacidad ociosa, escasa inversión y un mercado laboral que sigue ajustándose. Aunque las expectativas para los próximos meses son algo más favorables que los resultados del segundo trimestre, el sector todavía no encuentra señales suficientemente sólidas que permitan hablar de una recuperación sostenida.


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