La Agencia Internacional de la Energía (AIE) recortó sus previsiones sobre el mercado mundial del petróleo y advirtió que tanto la oferta como la demanda caerán frente a los niveles de 2025, en un escenario marcado por la guerra en Medio Oriente, la interrupción de suministros y el impacto creciente sobre la economía global.
La AIE ajusta sus previsiones por la guerra en Medio Oriente y anticipó una caída en la oferta y la demanda de petróleo
El organismo recortó sus proyecciones ante la interrupción de suministros y el impacto del conflicto sobre la economía y el consumo global.
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La Agencia Internacional de la Energía recortó sus proyecciones sobre el mercado global del petróleo.
El organismo con sede en París modificó de forma significativa sus proyecciones en su último informe mensual. Ahora prevé que la demanda mundial de petróleo disminuya en 80.000 barriles diarios en 2026, en contraste con la estimación anterior que proyectaba un crecimiento interanual de 640.000 barriles diarios.
Caída de la demanda y presión sobre los precios
Desde la AIE explicaron que el deterioro en el consumo responde a un escenario de escasez y encarecimiento sostenido del crudo. “La destrucción de la demanda se extenderá a medida que persistan la escasez y los precios más altos”, señalaron, y precisaron que las mayores caídas en el consumo se registran en Medio Oriente y la región de Asia-Pacífico.
Este cambio de tendencia refleja un freno en la actividad económica global, afectada por el conflicto en la región y por las dificultades en el transporte energético.
Fuerte retroceso en la oferta global
En paralelo, la AIE también ajustó sus previsiones sobre la producción. El organismo ahora estima que la oferta mundial de petróleo caerá en 1,5 millones de barriles diarios durante este año, una caída significativa frente al aumento de 1,1 millones de barriles diarios que había proyectado en su informe anterior.
La reducción de la oferta se vincula directamente con los ataques a infraestructuras energéticas en Medio Oriente y con las restricciones al tránsito marítimo en zonas clave para el comercio internacional de crudo.
El impacto del estrecho de Ormuz
Uno de los factores centrales en este escenario es el cierre efectivo del estrecho de Ormuz por parte de Irán, una vía estratégica para el transporte de petróleo a nivel global. Según la AIE, esta situación generó la mayor interrupción del suministro registrada hasta ahora.
En marzo, la pérdida alcanzó los 10,1 millones de barriles diarios, lo que evidencia la magnitud del impacto sobre el mercado energético. Este nivel de disrupción no solo afecta a los países productores, sino que también repercute en los precios internacionales y en el costo de bienes básicos a nivel mundial.
En este contexto, el organismo advierte que la evolución del conflicto será determinante para el comportamiento futuro del mercado, en un escenario donde la incertidumbre sigue siendo el principal factor.
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