2 de septiembre 2013 - 10:53
Adiós a Gilbert Taylor, el hombre que cambió la forma de ver cine
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GIlbert Taylor (al centro) con George Lucas durante el rodaje de “Star Wars”: el gran director de fotografía no le hizo caso a Lucas, e impuso su propio criterio para la estética del film.
Etapa profesional
Terminada la guerra, Taylor empezó a trabajar con los hermanos John y Roy Boulting en producciones de los estudios Ealing. Allí colaboró para que un Richard Attenborough de 24 años luciera como un quinceañero sometido a un perturbador experimento social en "The Guinea Pig". Attenborough también contó con el aporte fundamental de Taylor en su verdadero primer éxito, la adaptación de Graham Greene de "Brighton Rock" ("El joven Scarface", John Boulting, 1947), gran clásico del cine negro británico.
Era nuclear
En un plano rigurosamente serio, una de las grandes películas del género de peligro atómico es "The Bedford Incident" ("Estado de alarma", James B Harris, 1966) con Richard Widmark y Sidney Potier produciendo y protagonizando uno de las más agudas pesadillas de la era nuclear -lo que no hubiera funcionado sin los minuciosos detalles realistas de la fotografía-. Este estilo, en algún punto, podria relacionarse con su concepto de cómo debería verse una nave espacial o un androide de "Star Wars".
Star Wars
Este film imperdible es una de las principales fuentes de inspiración de "Star Wars", al punto de que todo el desenlace del film dirigido por George Lucas básicamente recrea el bombardeo diseñado por Taylor en 1954. Incluso, en el momento culminante de "Star Wars", Lucas decidió repetir casi textualmente los mismos diálogos del climax de "The Dam Busters".
Asi se puede entender que al filmar su famosa saga, Lucas haya tenido que aceptar todas las ideas de Taylor, que directamente decidió aplicar sus ideas aceca de cómo debería lucir el film sin prestarle atención a las sugerencias del propio Lucas: en un momento, Taylor directamente decidió que ni tenia sentido asistir a las reuniones creativas solicitadas por el realizador.
Algo de lo que siempre se enorgulleció Taylor fue de "darle luz a los paisajes cósmicos de 'Star Wars': el espacio no puede estar fuera de foco", aseguraba.
Luego de filmar musicales para ídolos del pop inglés como Tommy Steele, y de interesarse por filmar la escena del jazz británico junto al recién aterrizado cineasta estadounidense Richard Lester, en 1964 Taylor ideó el tipo de look exacto para potenciar la imagen moderna de los Beatles, preocupándose especialmente por disponer las luces de modo tal que no perturbaran los actos musicales de los chicos de Liverpool. La quintaesencia del fenómeno beatle surgió de la luz que ideó Gilbert Taylor para "A Hard Day's Night" ("Yeah, Yeah, Yeah").
Taylor luego prácticamente dirigió una obra maestra del cine beat mucho menos conocida. "Ferry Cross the Mersey" (1965, Jeremmy Summers) con la otra banda beat de Liverpool, Gerry &The Pacemakers. Ningún beatlemaniaco deberia dejar de ver las increíbles escenas documentales que Taylor filmó en The Cavern.
Polanski
El director que más lo elogió fue su amigo Roman Polanski. Recien llegado de Polonia, Polanski encontró un gran aliado en Taylor. Tanto "Cul de Sac" como "Repulsión" contaron con presupuestos ínfimos, y Taylor hizo milagros con la imagen de cada film (asombroso en el caso de "Cul de Sac", casi todo "exterior/dia") y minuciosamente perturbador y surrealista (con ecos de Cocteau) en el caso de "Repulsión". Cuando en su peor momento personal Polanski volvió a Londres para adaptar a Shakespeare desde la estética del cine de la crueldad, Taylor volvió a ser su director de fotografía.
Lo mismo hizo el director que sólo había contado con un Gilbert Taylor teenager en la pizarra: el film de estética mas cruda y sórdida en toda la carrera de Alfred Hitchcock, tal vez sea "Frenzy" ("Frenesi", 1972) con una despiada fotografía hiperrealista de Taylor.
El hombre que le dio luz a las galaxias también supo darle la estética perfecta a "The Omen" ("La profecía", Richard Donner, 1976). De todos sus trabajos, éste quizá sea el más imitado en todo film moderno del género. El director de fotografía de algunos de los mejores episodios de "Los Vengadores", y del film de culto de Peter Brook sobre Gurdjieff, "Encuentros con hombres notables" ("Meetings With Remakable Men", 1979) murió rodeado de su familia en su casa de la Isla de Wight, donde en tiempos pasados se dedicó a la actividad agrícola, sobre todo cuando a principios de los años '70 escaseaban los contratos en la industria del cine inglés.


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