«Coppelia». Coreog.: E. Martínez. Mús.: L. Delibes. Libreto: Ch. Nuitter y A. Saint-Léon. Montaje: M. García. Ballet Estable y Orq. Filarmónica de Bs. As. (T. Colón). Ultima función: 16/3.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Coppelia" constituye un claro ejemplo del «balletcomedia», algo que podría definirse como una obra bailada de argumento ligero y una planificación coreográfica dinámica y festiva.. Los trazados originales de Arthur Saint-Léon fluctúan entre la exposición de fragmentos de filiación académica en el primer acto a la muestra pantomímica del «ballet d' action» del segundo. El cierre de la obra contempla un amplio divertissement con elementos mitológicos, algo que ocurre en el tercer acto.
A pesar de esta incoherencia estilística y quizá un tratamiento superficial del tétrico romanticismo de E.T.A. Hoffmann en «El hombre de la arena», relato en el que se basa el argumento de «Coppelia», la obra conserva su aparente inocencia, su eficacia y su grácil frescura, habiéndose convertido en una pieza clave del repertorio internacional.
El Teatro Colón posee desde l983 la versión coreográfica del cubano Enrique Martínez, que se aleja en ciertos aspectos de la estrenada en la Opera de Paris el 25 de marzo de 1870 y que resultó un paradigma del ballet del Segundo Imperio en su fase final. Los actos extremos respiran un grácil aire campesino, de fuerte optimismo y con certeros toques folklóricos, mientras que en el segundo se conserva algo del embrujado clima romántico de Hoffmann.
La música de Delibes, siempre exquisita en su inspiración, recurre a danzas tradicionales campesinas y a las atmósferas cargadas de misterio para pintar al excéntrico Dr. Coppelius, evocados siempre por una orquestación transparente. En esta ocasión la realización orquestal dirigida por Carlos Calleja al frente de la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires logró resultados positivos, acordes con la producción visual del espectáculo con escenografía y vestuarios de José Luciano Verona, una de las más bellas puestas con que cuenta el ballet del Colón.
Este espectáculo se encuadra en la temporada de verano y tuvo la disciplina y el brillo deseados por cuidado formal y expresivo impuestos por la directora de la compañía, la maestra Marta García, también cubana como el coreógrafo Martínez. Karina Olmedo y Alejandro Parente formaron una pareja de empatía emocional, de sólida técnica. Carlos Trunsky compuso un divertido Dr. Coppelius muy teatral que fue acompañado por un óptimo conjunto de bailarines solistas del teatro.
Dejá tu comentario