20 de noviembre 2003 - 00:00

Aguda comedia sobre la guerra de sexos

George Clooney y Catherine Zeta-Jones
George Clooney y Catherine Zeta-Jones
«El amor cuesta caro» (Intolerable cruelty, EE.UU., 2003, habl. en inglés). Dir.: J. Coen. Int.:G. Clooney, C. Zeta-Jones, G. Rush, J. Hadary, E. Herrmann, B.B. Thornton.

L uego de su exponer sin anestesia su lado más demente y hermético en «El hombre que nunca estuvo», los hermamos Coen equilibraron su natural desequilibrio filmando una comedia en la mejor tradición de la batalla de los sexos estilo Hollywood. Es decir, no precisamente «La guerra de los Roses», sino un enfrentamiento digno de los que sostenía Katharine Hepburn con rivales como James Stewart, Cary Grant o, por supuesto, Spencer Tracy, en comedias con diálogos rápidos y agudos, con enredos interminables y fuente rivalidad entre la pareja estelar.

Según los Coen, en estos tiempos el amor verdadero se prueba firmando un inviolable acuerdo prenupcial que salva al cónyuge más adinerado de ser un blanco fácil al momento de enfrentar el -casi inevitable-divorcio. O tal vez el amor verdadero se pruebe firmando el acuerdo prenupcial, para luego romperlo. O firmándolo, rompiéndolo, y volviéndolo a firmar...y así sucesivamente.

George Clooney
es un exitoso abogado experto en divorcios famoso por haber creado el mejor y más seguro acuerdo prenupcial. Su éxito lo tiene medio aburrido, pero un caso imposible le da un nuevo sentido a su vida. Un millonario fue pescado con las manos en la masa por su joven esposa, y la idea de dar vuelta un caso con todo en contra, dejando sin nada a la mujer engañada, le parece una excelente idea. Sólo que la mujer (Catherine Zeta-Jones), no invirtió cinco años de su vida con un imbécil con fantasias sexuales ferroviarias para quedarse en la calle. El juego del gato y el ratón incluye algunas de las escenas tribunalicias más divertidas del cine judicial, y dos bodas sin desperdicio, como una con un pastor cantante country que por sí sola justifica el precio de la entrada.

«El amor cuesta caro»
tiene puntos fuertes por todos lados, permite un par de momentos de comedia negra pesadillesca psicotrónica con el sello de los hermanos Coen, y sin embargo, no genera tanto fuego como se podría esperar de la pareja Clooney-Zeta Jones. No porque el dúo estelar no esté a la altura de la situación, sino más bien porque el guión no les da demasiada oportunidad. La trama descuida también a Geoffrey Rush, que parece casi insertado a la fuerza. En todo caso, estos detalles y algún cambio extraño de ritmo no atentan contra un conjunto francamente recomendable, que además tiene algo que decir: no por nada el momento de gloria de esta comedia es cuando un George Clooney enamorado, cambia su discurso ante la asociación de abogados de divorcio, para hablarle a sus colegas de ese sentimiento olvidado, el amor; las caras que ponen los miembros de ese auditorio son absolutamente indescriptibles.

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