4 de noviembre 2005 - 00:00

Apariencias no son verdades

Nada es lo que parece en la frontera digital y lo único seguro en este campo es, justamente, que nada es seguro. Tras las declaraciones de Bill Gates respecto de los inconvenientes de la tecnología Blu-ray, ahora es HP, otro gigante de la informática, el que hace reclamos similares. Lo más destacable de este pronunciamiento es que esa compañía es uno de los pilares fundamentales del formato ahora cuestionado.

Cuando hace apenas unas semanas tanto Paramount como Warner Bros. cambiaron su decisión, pasándose al bando de los partidarios del Blu-ray, fueron muchos los especialistas que declararon que el HD DVD jamás saldría al mercado. Otros agregaron que el tema en cuestión no era la dirección que adoptara Hollywood sino la tendencia que se impusiera en el mundo de los videojuegos, campo en el que Sony y el Bluray son líderes.

Pero en estos días ha comenzado a escucharse la voz de los popes de la informática, y las seguridades de ayer han dejado de tener vigencia. De lo que en realidad se está hablando es de intereses que, circunstancialmente, se encuentran en terrenos opuestos. Las compañías dedicadas al cine tienen un dato específico: en la actualidad, 50% de las utilidades de una película provienen de su edición en formato DVD. Es lógico que sus preocupaciones pasen por las posibilidades anticopia que tienen los formatos, un rubro en el que Blu-ray es ampliamente superior.

Quienes provienen del campoinformático tienen un especial interés en los usuarios y en satisfacer las necesidades de los mismos. Si a los dichos de Bill Gates sumamos que el Windows Vista incluirá compatibilidades con el HD DVD, sin lugar a dudas los fabricantes de PC deberán pensar en nuevos alineamientos. Resulta evidente que la tecnología informática está pensada para otro tipo de usuario, acostumbrado a cierta libertad y capaz de encontrarle sus propios usos a los productos, mientras que el cine hogareño es un universo completamente distinto, cuyas raíces están cimentadas en costumbres diferentes, de consumidor antes que de usuario.

Si el futuro girará en torno a la computadora, los medios inalámbricos y la transportabilidad de los recursos de información -futuro que seguramente merecería una reflexión sociológica que nos excede-, la batalla por el futuro del DVD puede tardar años en definirse e, incluso, no llegar nunca a una resolución.

Horacio Moreno

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