(8-11-00) Hace diez años, el rosarino GustavoPostiglione estrenaba su primer film, «De regreso (el país dormido)» enla salita del Cosmos. Ahora estrena el tercero, «El asadito», en cuatrosalas, incluyendo un par de Villages. «Sigo siendo fronterizo, pero por lomenos ya me conocen. En su momento solo éramos una banda de tipos que quiénsabe de dónde habían salido», comenta. «Al menos ahora ya no nos mirantan de reojo.»
Periodista: Dice la leyenda que «El asadito» sefilmó de un día para el otro, mientras terminaba su segunda película.
Gustavo Postiglione: Es cierto. Estaba en eldoblaje de «Camino a Santa Fe» (una especie de policial romántico que mellevó tres años), y nos pusimos a hablar de películas de comidas. Entoncessurgió el desafío de hacer una en la terraza del estudio. Fue justamente eso,un desafío: «Hagámosla en un día», «Hasta donde nos dé la cabeza», conuna sola cámara, una Aaton 16, que los actores y los técnicos se mantenganlúcidos, todo en base a improvisaciones, salvo los últimos 15 minutos. Romperesquemas, asumir riesgos, sino, hasta yo me aburriría.
P.: ¿Pero cómo manejarse con diálogosimprovisados?
G.P.: Definimos bien los personajes. Indicamoslos temas de cada momento, acordamos determinadas frases para hilvanar oterminar una situación, siempre recreando diálogos cotidianos, o situacionestípicas y nos reservamos ciertas sorpresas. Por ejemplo, Tito Gómez, unode los protagonistas, sabía que alguien iba a confesarle a su personaje unatraición, pero no sabía quién. En cuanto al núcleo, casi al comienzo alguien losintetiza muy bien: la amistad, la mujer, lo inalcanzable, lo perjudicial, ladecepción, la sensación de que nunca pasa nada, el fin del milenio. Y lo dicetodo en una sola frase, porque -el tipo es Daniel Briguet,periodista-justo se tenía que ir del rodaje.
P.: ¿Cómo que se tenía que ir?
G.P.: Fue muy gracioso. De pronto nos dijo: «Tengoque ir a buscar a mi hija», bueno, entonces quién sabe a qué hora volvés,despedite de todos y te vas, y él entonces se mandó una hermosa despedida,reflexiva, poética y con final humorístico, habla del fin de milenio y dice: «Riéguenmelos malvones». Fue todo así, rodamos de las diez de la mañana a las cuatrode la madrugada siguiente, todo entre amigos, con mucha soltura, con muchafluidez. Rodamos en 1997, pensando en diciembre del '99. Nos demoró laampliación, pero entretanto la obra fue haciendo su camino en algunas muestrasy festivales. La llevé a Toulouse (se mostró dos veces, a sala llena) y Madrid(tres funciones), y también estuve con «El camino...», en Sochi, unlugar extrañísimo de la Riviera rusa, junto al Mar Negro.
P.: ¿Aprovechó a llegarse hasta Odessa, para verlas famosas escalinatas de «El acorazado Potemkin»?
G.P.: Imposible. Era el único americano yestaba limitado a que me hablaran, me llevaran y me trajeran en ruso, encima ami paso por Moscú me revisaban y me miraban como si fuera el espía 007. Fue todocomo un sue-ño raro. Cómo fui a caer ahí, no entiendo, pero en el juradoestaban Krzysztof Zanussi y Annie Girardot.
P.: ¿Y la gente entendía los diálogos? ¿Losentenderá el resto del país?
G.P.: No se aflija, «El asadito» noestá en rosarigasino. El vocabulario es el mismo que el de los porteños, ladiferencia está en la forma de hablar, la cadencia, letras que desaparecen,mayor ironía... Pero hay algo cierto: no nos asumimos como santafesinos, sinocomo rosarinos, condición que no se pierde ni en Rusia. Mire el gato Barbieri:ya ni habla bien el español, pero sigue siendo de Ñuls.
P.: ¿Cuánto salió la película?
G.P.: Unos $ 400.000, aproximadamente, sincréditos del Instituto. El INCAA sólo intercedió para que el laboratorio nosfiara la ampliación. Mire, podríamos decir que salió cien, pero sería mentira,o sería desconocer el trabajo de la gente, dejarla sin cobrar, porque una cosaes que nos aporten su esfuerzo, y otra es que lo regalen. A la gente hay quepagarle. No hay que aprovecharse, como hacen algunos para realizar suspelículas, y menos si se trata de amigos. P.: ¿Qué viene ahora?
G.P.: «El asadito» empezó
más compleja,con una historia pasional tipo Bertolucci y otras cosas.
P.:Pregunta al margen. ¿Es cierto que su actor Tito Gómez tiene un alberguetransitorio?
G.P.:




Dejá tu comentario