• La última emisión de «PuntoDoc» demostró que la demagogia populista continúa siendo el principal combustible del periodismo televisivo argentino. Daniel Tognetti realizó una nota en la villa miseria La Cava de San Isidro, que linda con un barrio privado que edificó un muro y lo coronó con un alambre presuntamente electrificado. Las preguntas a los habitantes de la villa eran del tipo «¿Qué separa este muro?» «Y... a los ricos de los pobres», respondían los vecinos. Luego la producción rentó un helicóptero que mostraba desde el aire «las casas con pileta» de los millonarios, en contraste con la pobreza del otro lado. Una nota paupérrima que demuestra que, a la hora de hacer «denuncias», esta televisión argentina dominada por comunicadores «progres» ensalza a los pobres y demonizan a los ricos sin criterios ni análisis de ninguna especie. Desde luego, el conductor de este programa suele «cortar» sus inviernos en La Barra de Punta del Este.
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• ¿No sacrifica demasiada producción Daniel Hadad en hacer un programa periodístico tan temprano en televisión? El público, a esa hora, prepara desayunos o la ropa para salir a trabajar, y suele utilizar el televisor como radio, lo enciende pero no lo mira. En cuanto a contenido, y salvo ocasiones extraordinarias, por la mañana los temas suelen ser los del día anterior, que vienen en los diarios. No parece la hora más indicada para editorializar sobre violencia, pobreza, falta de dirección en el gobierno o emitir impactantes compilados sobre hechos delictivos, todo lo cual granjeó a « Después de hora» una teleaudiencia importante y fiel durante dos años. No es lo mismo realizar reportajes controvertidos a las siete de la mañana como a la medianoche. Tampoco es trasladable un formato que funciona a esa hora a la mañana temprano.
• Se vino abajo la imagen de Celeste Cid que con tanto esfuerzo sus asesores habían fabricado. Cuando se lanzó «Resistiré» meses atrás, la niña repetía en revistas y televisión que sus padres la cuidaban mucho, que la llevaban e iban a buscar al canal, que con sus 19 años era muy joven aún para relaciones amorosas, que le costaba mucho grabar las escenas de erotismo. Ahora, ya afianzado el producto, aparece fotografiada con anteojos recetados, cigarrilloen la boca y de novia con Emanuel Horvilleur. De frágil apariencia inmaculada pasó a pantalones con el botón abierto, camisas gastadas, escotes amplios. Evidentemente, aunque «Resistiré» tiene un rating más que aceptable, el cambio de imagen obedece a apuntalarlo más, por lo que prueban una imagen completamente opuesta.
• Un nuevo programa bizarro llegó a la televisión por cable, en la línea de los graciosos inintencionados que hacían la felicidad de Raúl Portal. Se llama «30 minutos con Rita» y va los sábados a las 19. Consiste básicamente en Rita, una ignota mujer de mediana edad que habla sobre temas varios sin demasiada conexión, que tiene anotados en papeles que lee de pie a cámara. Mal iluminada desde abajo, estilo película de terror, cabello teñido pero con las raíces oscuras muy avanzadas, audio con eco, de tipo casero, todo rudimentario y menesteroso. En la última emisión Rita ganó en confianza, y más suelta dio un toque surrealista al envío: sobre un video del cantante y bailarín puertorriqueño Chayane, la mujer pasaba danzando cada tanto desde un extremo de la pantalla a otro, con expresión indisimulada de Johnny Tolengo en el rostro. Lástima que ya no exista «Perdona Nuestros Pecados», donde la conductora ocuparía un sitio estelar.
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