19 de septiembre 2006 - 00:00

Berlín: de estación de trenes a museo de arte

La obra delmaestro de laluz Dan Flavinque domina laentrada de loque fue unaestación detrenes y elarquitectoJosef PaulKleihuestransformó enun importantemuseo del artede las últimasdécadas.
La obra del maestro de la luz Dan Flavin que domina la entrada de lo que fue una estación de trenes y el arquitecto Josef Paul Kleihues transformó en un importante museo del arte de las últimas décadas.
El nombre del arquitecto alemán Josef Paul Kleihues ha quedado unido a uno de los máximos emprendimientos urbanístico-arquitectónicos del último cuarto del siglo: la Internationale Bauausstellung (Exposición Internacional de Arquitectura) de Berlín 1984-87, IBA), En 1979 había recibido el encargo de trazar el Plan Maestro para la IBA, cuyo objetivo era ordenar las nuevas áreas edificables en la zona sur de los distritos de Friedrichstadt y Tiergarten, en Tegel y en la Prager Platz, en la Berlín todavía dividida por el muro construido en 1961 y demolido en 1989.

Kleihues abordó los criterios racionalistas, que hacen comprensible el diseño en todos sus elementos, desde una perspectiva poética, y entró así en «un diálogo de contrastes». Pero hoy su reconocimiento internacional se ha extendido a sus múltiples obras, entre las que se destacan dos de sus museos, el Museo de Arqueología de Francfurt y el Museo de Arte Contemporáneo de Berlín. En ellos tuvo que ampliar antiguas construcciones: en Francfurt, una Iglesia de las Carmelitas, y en Berlín, la ex estación ferroviaria de Hamburgo (de mediados del XIX), en este último su «racionalismo poético» alcanzó una definición de inusual belleza.

El viejo edificio de la estación final del ferrocarril del tramo Hamburgo-Berlín alberga hoy uno de los más importantes museos europeos del arte de las últimas décadas. En la entrada de la institución, una obra de Dan Flavin (1933-1996), mago de la luz y singular poeta del minimalismo, que desde fines de los años '60, llevó a cabo en museos y edificios una gran número de instalaciones en las que presentó originales superposiciones y disoluciones de barreras luminosos. Sus tubos de neón ensamblados en sencillas formas lineales y rectangulares, se inspiraron en la obra de artistas como Barnett Newman y Roy Lichtenstein. Sus experiencias se centraron en el postulado de que la percepción de la luz modifica la visión espacial. Flavin se caracterizó por la riqueza de sus estrategias al utilizar luz fluorescente blanca y de colores, fría y cálida, para lograr el brillo y la materialización del espacio. Integró así singularmente fenómenos como la temperatura del color, la mezcla óptica y el contraste simultáneo.

Otro minimalista muy bien representado, Donald Judd (1928-1994), señaló sobre sus obras expuestas: «Mis objetos son simétricos porque quiero deshacerme de cualquier efecto de composición y la forma lógica de hacerlo es que sean simétricas». Sostenía que el minimalismo confirmaba la hegemonía del arte americano y no se interesó por el europeo al que consideraba terminado. Se aprecian obras del reconocido conceptual norteamericano Joseph Kosuth (1945) que con el recurso de los textos en sus obras cita definiciones del diccionario. «El arte de la segunda mitad del siglo XX es un reconocimiento a la naturaleza conceptual de todo arte» - ha señalado Kosuth. El Conceptualismo inauguró el discurso artístico que ejemplificó las contradicciones de la Modernidad y desarrolló, a la vez, nuevos caminos para la indagación sobre el arte y sus funciones. Desde entonces, todo arte es ineludiblemente postconceptual.

La perspectiva de Kosuth equipara al arte con otras producciones intelectuales como la lingüística o la filosofía. Por ello, «La idea de arte -señala- y el arte son una misma cosa. El arte existe por su propia búsqueda». Andy Warhol (1928-1987), el gran innovador de las artes visuales registra con la misma emotividad latas de sopa «Campbell» como disturbios raciales, accidentes o la silla eléctrica. En su serie de fotografías de la alta sociedad presentó una suerte de inventario desapasionado de la alta sociedad: de Marilyn Monroe a Mao Tse Tung. También se exhiben instalaciones de Joseph Beuys (1921-1986), un gran artista que tuvo en el «chamanismo» una de las fuentes más decisivas, especialmente a partir de sus acciones de 1963. Unificó las contradicciones de nuestro tiempo e intentó superarles reconciliando razón y mito, traspasando los límites de los géneros artísticos e inventando un partido político y una universidad.

Jannis Kounellis (1936), artista griego que vive en Italia, es una destacada figura del arte povera, término acuñado por el crítico italiano Germano Celant, en 1967. Así describió también el trabajo de una joven generación de artistas italianos. Utilizaban materiales simples y «pobres» -metales, vidrio, piedra, incluso animales vivos- para invertir el modo tradicional del «high art» (arte culto). Sin desechar las técnicas tradicionales, construyeron un nuevo lenguaje, vinculando naturaleza y cultura a través de la yuxtaposición de materiales manufacturados (tubos de neón, vidrios, ropa) con elementos naturales (legumbres, tierra, agua, animales vivos). Con la intención de disminuir el control intelectual sobre la experiencia, redujeron el objeto del arte a proposiciones y gestos simples. Usaron libremente las diferentes técnicas con formas artísticas y exploraron las posibilidades de la instalación, la fotografía y el video. Todas las instalaciones de Kounellis, desde la primera realizada en 1967, promueven la participación del público, transformando el espacio en un escenario donde el espectador no permanece extraño a la obra, ni a la sociedad a la que pertenece.

Enzo Cucchi (1949), artista de la Transvanguardiaconcepto acuñado por el crítico italiano Achille Bonito Oliva, junto a otros como Sandro Chia, Francesco Clemente, Nicola De María y Mimmo Paladino, los más relevantes del inicio de los '70. Otorgaron importancia al oficio y a la materia y se caracterizaron por su focalización del fragmento, las permanentes citas y las recuperaciones de un arte neobarroco. Esto es posible comprobarlo en las obras expuestas.

Aunque afianzado desde los años setenta, el video arte nació en 1965 por obra del coreanoestadounidense Nam June Paik (1932), varios de cuyos trabajos se exhiben en el Museo.

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