Binelli: "La típica fue algo bueno, pero hoy el camino es otro"

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Daniel Binelli arrastra una larga historia con el tango, desde haber sido parte de la orquesta típica de Osvaldo Pugliese hasta haber integrado el sexteto de Astor Piazzolla. Pero además, ha tenido una vasta carrera como solista, tocando el bandoneón y componiendo, participando y dirigiendo diferentes formaciones o encabezando una compañía -«Tango metrópoli»- con la que sigue tocando por muchas ciudades del mundo.

Polly Ferman tiene un currículum más cercano al de cualquier pianista clásico prestigioso, sólo que su inquietud principal ha estado siempre centrada en la música latinoamericana. En algún momento, la vida los juntó y no sólo profesionalmente. Lo último en lo que se encuentran trabajando juntos es un «Homenaje al tango», una obra que escribió Binelli para bandoneón, piano y orquesta sinfónica, que tocarán el próximo sábado en el Teatro Argentino de La Plata con la orquesta del teatro bajo la dirección de Dante Anzolini. Dialogamos con ellos.

Periodista: ¿Fue Binelli quien la convirtió al tango?

Polly Ferman: No, eso viene de antes. El tango siempre me resultó fascinante. Lo bueno fue que con Daniel tuve la posibilidad de conocerlo más profundamente. A veces, los músicos que estamos en el ambiente académico somos un poco cerrados, y el encuentro con lo popular me ha enriquecido.

Daniel Binelli: Qué curioso lo que dice Polly. Porque para mí, si bien siempre tuve inquietudes de trabajar en el mundo sinfónico y con lenguajes que pueden alejarse del tango, fue con su compañía que eso se me potenció. Por ejemplo, esta obra que vamos a tocar en La Plata y después en Montevideo, fue un encargo de la Universidad de Utah, y por supuesto tiene que ver con el tango pero también con una proyección tímbrica distinta de la que podría darme un grupo de cámara o una típica.

P.: ¿Lo dice en función de caminos que han tomado algunos colegas suyos?

D.B.: No, para nada. Simplemente que yo siento la necesidad de plantearme un desafío mayor. La típica es un organismo maravilloso, pero me parece que fue muy desarrollado por Pugliese, por Troilo y hasta por el mismo Piazzolla.

P: ¿Eso los llevó a vivir a los Estados Unidos?

D.B.: Yo tenía muchas ganas de conocer otras cosas, de ver otros lenguajes, de aprender. No es que huí de Buenos Aires o del tango, pero estar allá me permite observar nuestra música y toda mi experiencia anterior con otra perspectiva. Ya llevamos unos cuantos años en Nueva York, y a ambos nos resulta muy interesante vivir allí.

De hecho, parece que estos años han sido muy ricos para ambos. Binelli escribió y estrenó varios conciertos sinfónicos -para guitarra, para bandoneón, para piano-, ha incursionado en experimentaciones como componer una obra para tres pianos, responde a encargos de obras para escena o para cine, sostiene su proyecto de «Tango metrópoli», gira por el mundo como bandoneón solista, y suele tocar y grabar también con su mujer y con el guitarrista Eduardo Isaac. Y Ferman, sin haber dejado su carrera como pianista, hace tangos con el bandoneonista, lo acompaña en sus proyectos creativos, y también encabeza una compañía tanguera, «Living Ladies of Tango».

P.F.: Esa es una compañía integrada por mujeres. Y ahora estamos preparando otro espectáculo, también integrado casi exclusivamente por mujeres, que se llama «Glamour Tango» y que presentaremos en muy poco tiempo en Montevideo.

P.: ¿No se escuchará « Homenaje al tango» en Buenos Aires?

D.B.: Por el momento, no. Hubo conversaciones para hacerlo en el Colón, pero ahora es obvio que está complicado. Veremos, pero no es sencillo organizar este tipo de cosas. Lo que sí me gustaría destacar es que en La Plata nos va a dirigir un músico muy joven, Dante Anzolini, que es un gran director, que recibe críticas muy elogiosas en Estados Unidos y en Europa, que es argentino y que, lamentablemente, se sabe poco de su trabajo en nuestro país.

Entrevista de Ricardo Salton

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