La comedia italiana, ese género tan huérfano de grandes intérpretes y directores desde las muertes de Gassman, Sordi, Tognazzi y Mastroianni, la agonía de Manfredi y el retiro de Dino Risi o Mario Monicelli, por mencionar sólo a unos pocos, continúa reformulándose casi con urgencia en estos comienzos de siglo.
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Entre las generaciones inter-medias, el cineasta Alessandro D'Alatri (48), director de «Un casamiento inolvidable» («Caso Mai») es uno de los nombres más destacados pese a contar con una obra muy poco prolífica. Sin embargo, al igual que muchos de sus compañeros de ruta, la comedia según D'Alatri ya no es pura, como antes, sino que suele ir acompañada por fuertes componentes dramáticos. Actor en su juventud (fue uno de los jóvenes de «El jardín de los Finzi Contini»), D'Alatri hizo luego una vasta carrera en el cine publicitario, y algunas de sus experiencias las vuelca en el argumento de «Un casamiento...», la novedad que se conocerá mañana.
La película, protagonizada por Stefania Rocca, Fabio Volo y Gennaro Nunziante en los protagónicos, tiene como punto de partida una ceremonia de casamiento en una iglesia de provincias con un sacerdote muy particular: en lugar de pedirles a los novios que se juren fidelidad recíproca hasta que la muerte los separe, les dice que por lo menos lo intenten, ya que las estadísticas sobre los divorcios son alarmantes. De allí en más, la historia de ese matrimonio probará, o no, las palabras del cura.
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