“Okupas” será el programa inaugural de ficción en«Canal 7», aunque no de producción propia, y estará a cargo de la productoraIdeas del Sur, de Marcelo Tinelli, también responsable del exitoso «Todo pordos pesos» en ese canal.
El creador de la historia y director de la serie, quese extenderá a lo largo de trece capítulos, es el joven director BrunoStagnaro.
«Esta cosa de estar un poco perdido y no saberbien qué vamos a hacer es algo generacional. Yo viví esa incertidumbre de nosaber para dónde rumbear. En este momento lo veo como algo bastante común y esuna sensación de no tener claro quiénes son los referentes, no saber bien enqué dirección destinar las energías. No digo que todo el mundo esté así, perosí una gran porción de los jóvenes y me gusta hablar de eso», dice a estediario.
Stagnaro transmite una obse-siva preocupaciónpor narrar cuestiones verídicas, al margen de lo desagradable o bella. Con supelícula «Pizza, birra, faso» buscó contar historias empapadas de «realismo»,cuestión por la que el realizador cree haber sido convocado para dirigir elnuevo proyecto de «Canal 7». «Okupas» contará con un elenco de actoresdesconocidos, a excepción de su protagonista, Rodrigo de la Serna («Campeones»)y buscará acercarse al gé-nero documentalista desde la ficción. El primercapítulo se emitirá el miércoles próximo a las 23.
Periodista: ¿Cómo surgió la idea de hacer unprograma para televisión?
Bruno Stagnaro: Tenía ganas de hacer algo paraTV y me puse a pensar en una historia que fuera más o menos interesante. Se meocurrió la idea de mostrar a un joven de clase media que se ve involucrado enuna situación que lo excede completamente, como es cuidar una casa que habíaestado desocupada por sus dueños y que vuelven a recuperarla. Quería narrar lavida de una persona de veintipico de años, que estuviera un poco colgado, sinsaber bien qué hacer de su vida. Ese aspecto me interesó porque es bastantereferencial a algún momento de mi vida y me recuerda a otra gente que conozcopor una cuestión gene-racional que es bastante común. El resto de los capítulosgira entorno a lo que le va pasando una vez que lo ponen a cuidar ese caserón ysu vivencia en otro tipo de realidades a las que estaba habituado.
P.: ¿Cómo fue la conexión con la productora Ideasdel Sur?
B.S.: Yo había presentado este proyecto aClaudio Villarruel, pero en ese momento no prosperó demasiado. Después meconvocó Tinelli para ver si yo tenía un proyecto que fuera realizable dentro delos márgenes de producción que ellos manejaban para «Canal 7» y yo justo estabatrabajando en esto, así que coin-cidió.
P.: Hay una tendencia de los jóvenes realizadoresa rechazar el trabajo en televisión. Usted parece contradecirla.
B.S.: Es un mito que en televisión no se puedahacer algo que sea digno, aunque ahora lo estoy sufriendo. Como medio me parecemuy atractivo porque es espontáneo. En la tele uno negocia siempre con unomismo y sabe que se puede hacer mejor pero que hay plazos más estrictos. Latele es muy inmediata y muy masiva y me interesaba ver qué pasaba con eso.
P.: ¿Qué opina de la televisión actual? ¿Qué lehace decir que apuesta a algo nuevo y diferente?
B.S.: En realidad no veo casi nada detelevisión. Miro cada tanto un noticiero. Mi idea no es hacer «Okupas» enoposición a otra cosa sino intentar hacer algo que me guste. La apuesta esintentar hacer una cosa bastante realista en donde tenga mucha presencia laciudad. Yo sentía que las pocas cosas que veía de televisión transcurrían en unlugar que nunca se sabe bien dónde es. Mi sueño con esto es hacer algo en uncontexto bastante concreto, como ser, esta casona que está ubicada en Congreso.
En este producto queda claro dónde pasan las cosasexactamente y hay un trasfondo muy claro de paisaje urbano.
P.: Le gusta mucho la zona céntrica, el puerto.
B.S.: Me gusta el centro porque tiene ese algoque de día es un mundo y de noche es otra cosa completamente distinta.
P.: ¿Cómo es el personaje de Rodrigo de la Serna?
B.S.: Es un joven que siente que no le pasandemasiadas cosas entonces las provoca. Por
ejemplo, en el segundo capítulo, el personaje llama a unamigo de la infancia, que es alguien con más calle que él y más denso y se lemete en la cabeza que quiere debutar de merca. Entonces el capítulo rondaentorno a ese viaje iniciático hacia la cocaína. Y no está muy claro por qué lohace, pero son cosas pequeñas que pasan y están. El personaje también es unjoven que estaba destinado a ser profesional y de repente se cansó y no quisohacerlo.
P.: ¿A usted le pasó eso?
B.S.: Yo tengo una profesión pero lo que meacerca a ese personaje es no tener muy claro para dónde rumbear. Y me gusta esaconfusión.
P.: ¿Cómo se enmarca su producto en «Canal 7»?
B.S.: Creo que están buscando algo emparentadoa lo documentalista, a lo que en cine se llama «Dogma». Con lo cual creo queesto puede encajar bastante bien aunque no creo que el programa seaestrictamente eso. Desde lo visual, de la luz, tiene algunos rasgosemparentados al «Dogma». La idea inicial era que la luz no se notara demasiado,si tiene que verse un poco oscuro, que se vea oscuro, con la intención derescatar esa cosa realista, entre comillas.
P.: ¿Le gusta el «Dogma»?
B.S.: Creoque es una limitación. Si un día uno quiere poner una escena en trípode no veopor qué no hacerlo. Hay películas que me gustan y otras que no. Pienso que laúnica regla debería ser que la historia se entienda y que le llegue a la gente.Si la cuestión dogmática genera cortocircuitos en la narrativa no funciona.




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