El danés Vinterberg ante un Oscar casi anunciado

Espectáculos

La película se basa en la historia de cuatro profesores y sus experiencias con el consumo de alcohol.

Como la coreana “Parásito” el año pasado, en éste la danesa “Otra vuelta” (“Another Round”, su título en inglés) parece tener el camino asegurado al Oscar al Mejor Film Internacional ya que ha venido ganando la mayor parte de los premios previos, y está primera en todas las encuestas. El film tiene como protagonistas a cuatro profesores daneses de escuela secundaria, un tanto hastiados por sus problemas familiares, que se entregan a un “experimento” poco científico. De acuerdo con ellos, el ser humano nace con un déficit de 0,40% de alcohol en la sangre, de modo que para alcanzar la plenitud deben completarlo día a día, y por la mañana. Pero lo que se insinúa como una comedia, al principio, terminará convirtiéndose en un drama grave por los excesos a los que terminan entregándose, que en algún caso se resuelven de manera fatal.

El director Thomas Vinterberg fue uno de los más destacados cineastas del llamado “Dogma 95”, en la década del 90, autor de uno de los títulos más memorables de esa corriente fugar que filmaba con cámara en mano, sin música, con sonido directo, etc.: “La celebración”, la historia de un hombre que en plena fiesta de cumpleaños, ante más de un centenar de invitados, es denunciado por abusos sexuales por parte de uno de sus hijos. Vinterberg escribió el guión de “Otra vuelta” originalmente para el teatro, pero al darse cuenta de que muchas de las grandes hazañas de la historia fueron realizadas por personas alcohólicas, como Churchill o Roosevelt, decidió ampliar al cine esta trama en la que el alcohol cumple un doble papel.

A los cuatro días del inicio del rodaje, Vinterberg sufrió uno de los más duros golpes que puede vivir una persona: su hija murió en un accidente automovilístico. Como pudo, consiguió terminar esta película cuyo trabajo, como llegó a decir, le sirvió también como terapia. Además de la nominación a Film Internacional, a él le ha valido otra como mejor director. “La película siempre estuvo destinada a reafirmar la vida”, dijo Vinterberg en un Zoom con la prensa. “Pero la tragedia que ocurrió en mi vida nos dejó a todos indefensos y abiertos”, agregó.

Los profesores están interpretados por cuatro de los amigos cercanos y colaboradores de Vinterberg, incluido el ex villano de 007 Mads Mikkelsen, quienes pasaron el rodaje haciendo “todo lo que pudieron” para animarlo en estas circunstancias, contó el director. “Creo que eso se puede ver en la pantalla”, contó Vinterberg. Si bien el film aborda claramente el tema del alcohol, también se trata de “vivir inspirado, de olvidarse de uno mismo, de ser curioso y estar en el momento y todo lo que conlleva el beber”, señaló. Esos elementos de afirmación de la vida se inspiraron en su fallecida hija Ida, quien debía interpretar a la hija de Mikkelsen, y cuyos amigos de la vida real interpretan a compañeros de clase en una competencia de bebida entre adolescentes alrededor de un lago. “Hay un grupo alarmante de personas y países que se conectaron con esto de la bebida”, dijo Vinterberg. “Sí, beben de manera diferente en California, ponen la botella en una bolsa, mientras que en Dinamarca, los adolescentes corren por las calles con las botellas a la vista”, dijo. Vinterberg, de 51 años, se ha ocupado de algunos temas tabú, como en “La cacería”, en el que un profesor era falsamente acusado de pedofilia pese a lo cual era expulsado de su pueblo.

Aunque ya ha incursionado en Hollywood -por ejemplo, con “Lejos del mundanal ruido” en 2015, protagonizada por Carey Mulligan, también nominada al un Oscar-, sus películas más aclamadas son las danesas y locales. “Parece que cuando excavo en mi propio jardín la gente realmente se interesa, también en el extranjero”, dijo. “Los placeres del alcohol, pero también su lado destructivo, han existido durante miles de años, casi en todas las culturas”, agregó. El director sirvió alcohol a su elenco durante los ensayos, y vieron videos de YouTube rusos para observar episodios de embriaguez extrema. “Necesitábamos ver a estos personajes estando en la zona”, recordó. “No es que estuvieran muy borrachos, pero había alcohol. Eso sí, en el rodaje estaban todos sobrios: sólo actuaron la borrachera”.

Dejá tu comentario