Murió Tavernier, cineasta fundamental de Francia

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Autor de "Más allá de la justicia", "Capitán Conan", "La vida y nada más" y "Un domingo en el campo", presidía el Instituto Lumière de cine clásico.

El director francés Bertrand Tavernier, autor de uno de los cines más sólidos y ricos de las últimas décadas, murió ayer a los 89 años en su casa de Sainte-Maxime dans le Var, en la Costa Azul. Tavernier, además de cineasta, fue promotor, crítico, investigador, guionista, y productor de cine. En la actualidad presidía en Niza, junto con Thierry Frémaux (director del festival de Cannes) el Instituto Lumière, que se encarga de promover el conocimiento y la recuperación del cine clásico, y que tiene un festival propio.

Nacido el 25 de abril de 1941 en Lyon, era hijo del escritor y miembro de la resistencia René Tavernier (la historia de su padre aparecería en su film de 2001 “Laissez passer”, dedicado a quienes lucharon contra la ocupación nazi en Vichy). Al trasladarse de joven a París, fundó con unos amigos el cineclub NickelOdéon y colaboró en los años 60 con varias revistas. Se vinculó, como encargado de prensa, con algunas estrellas de la nouvelle vague, como Jean-Luc Godard y Claude Chabrol, entre otros, y en 1970, publicó, junto con otros autores que volvían sus ojos sobre el Hollywood que las generaciones anteriores habían despreciado, “30 años de cine estadounidense”. Solía decir que se había convertido en director gracias a su admiración por los westerns.

Su vida y su cine tuvieron casi siempre un perfil político fuerte: Tavernier combatió a la censura, denunció la tortura durante la guerra de Argelia, se mostró a favor de los inmigrantes indocumentados, recuperó directores borrados por el establishment. Eso le valió que en algunos países, como la Argentina de la dictadura, sus películas no se estrenaran, o lo hicieran con numerosos cortes. Así llegó a Buenos Aires en 1981, con ocho años de retraso, su primer film, “El relojero de San Pablo”, crónica de un enfrentamiento entre padre e hijo que protagonizó Philippe Noiret. En cambio otros celebrados títulos suyos de la primera parte de su carrera, como “Que comience la fiesta” o “El juez y el asesino” no tuvieron lanzamiento en cines y sólo se vieron más tarde en video. “La muerte en directo”, impresionante film que bordeaba lo fantástico, interpretado por Romy Schneider y Harvey Keitel, se estrenó en cambio hacia fines de la dictadura.

Lo mismo ocurrió con “Más allá de la justicia” (“Coup de torchon”), adaptación del famoso policial noir de Jim Thompson “1280 almas”, ambientado en África y protagonizado nuevamente por Noiret, que fue el primero de sus films exitosos en nuestro país. Luego vinieron el excelente film bucólico “Un domingo en el campo”, con Louis Ducreux, y “La vida y nada más”, con Noiret. Además de los choques que tuvo con la censura no era infrecuente que también se interpusieran obstáculos comerciales para que no se estrenaran sus films, en una época en que la falta de salidas alternativas al cine no era sencilla. Por caso, su extraordinaria “Alrededor de la medianoche” (1986), un tributo a su género musical favorito, el jazz, que protagonizó el saxofonista Dexter Gordon, tampoco fue estrenada en la Argentina porque Warner, el sello que la distribuía mundialmente, no la consideró “taquillera”. El pianista Herbie Hancock ganó el Oscar por la Mejor Banda Sonora de ese film y Gordon recibió una nominación de la Academia como mejor actor.

Tavernier obtuvo innumerables premios a lo largo de su carrera: por “Un domingo en el campo” ganó el de mejor director en el festival de Cannes y una nominación a Mejor Película Extranjera en los Globos de Oro y los premios BAFTA. En 1983, “Más allá de la justicia” fue nominada a los Oscar. “Capitán Conan”, “La hija de D’Artagnan” “La carnada” (ganadora del Oso de Oro de la Berlinale) y “Todo comienza hoy son otros de sus films.

“No me siento más cansado ahora que cuando empecé”, dijo en 2016, al presentar su documental “Viaje a través del cine francés”, una historia personal que hizo sobre el cine de su país a la manera como su amigo Martin Scorsese había hecho con el italiano y el estadounidense. Con la guionista Colo Tavernier, de la que se divorció y fallecida en 2020, tuvo dos hijos: Nils, actor y director, y Tiffany, escritora. Con ella, rodó “Holy Lola” (2004) sobre la adopción en Camboya.

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