27 de marzo 2007 - 00:00
Coixet: de Cortázar a Philip Roth
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Isabel Coixet
filma en
Canadá una
novela de
Philip Roth.
Actualmente,
puede verse de
ella en la
Argentina uno
de los mejores
capítulos del
film colectivo
«Paris, je
t’aime».
Actualmente, en nuestro país se puede ver un pequeño film de Coixet, de sólo cinco minutos, en la película colectiva «Paris, je t'aime», compuesta por cortometrajes de 18 realizadores de las más distintas procedencias y estilos. «Bastille», el que firma ella, protagonizado por Sergio Castellitto y Miranda Richardson, es uno de los más lúcidos.
Se trata de una brevísima historia de amor: un hombre, cansado de la vida conyugal y amante de una mujer más joven, no se atreve a plantearle el divorcio a su esposa. Cuando al fin junta coraje y decide hacerlo, ella se le anticipa diciéndole que tiene algo que comunicarle: acaban de diagnosticarle una enfermedad terminal. El hombre deja a su amante, cuida amorosamente a su esposa hasta los últimos momentos, y después de su muerte se muestra incapaz de amar a otra mujer.
Cuando se le dice que el asunto de ese corto podría dar lugar a un largometraje, ya que tiene un fondo del que carecen muchos de los anodinas películas actuales, Coixet ríe: «Pues no lo sé. Cuando me propusieron la participación en esta película supe que iba a ser esa la historia que filmaría. Creo que en cinco minutos me puedo permitir mostrar la forma en que me gustaría que fueran las cosas, y no las cosas como son. El cine es eso: alcanzar un imposible. Me pesaba mucho la imagen de ese gabán rojo con el que él alucina el rostro de su mujer muerta en los rostros de otras mujeres que usan un gabán similar. Y, desde ya, filmar en ese restaurante de París significaba mucho para mí, me sobrevolaba el fantasma de Truffaut, y en especial una película como 'La mujer de la próxima puerta'».
Coixet se extiende más sobre el ambiente de ese restaurante: «Muchas veces paré en ese restaurante porque me cautivaba su atmósfera. Suele haber más gente solitaria que parejas o grupos. Es un lugar muy especial en Bastilla. Y fantaseaba mucho sobre las vidas de cada una de esas personas cuando iba allí. La historia de este corto la concebí justamente en ese restaurante».
Sobre el elenco, destaca especialmente a Sergio Castellitto, director e intérprete de una película vista el año pasado en la Argentina, «Un loco amor». «Creo que en la actual generación de actores italianos, país que ha quedado tan huérfano de estrellas en comparación con los años 60 por ejemplo, Sergio es el único al que hoy puede considerarse como un digno heredero de Marcello Mastroianni».
Si «La vida secreta de las palabras», al igual que la mayor parte de sus películas -incluyendo el corto de «Paris, je t'aime»-, llevaban como protagonistas a integrantes de parejas poco convencionales, parejas cuya unión suele ser la reunión de dos solitarios con, en el mejor de los casos, unos pocos puntos de conexión, Coixet reconoce que el film que está rodando ahora no le escapa, aun desde su propio mundo, a esa misma constante.
Antes de despedirse, acota: «No sé si será por mi estado de ánimo particular de hoy, pero creo cada vez más que el amor es un simulacro. No una mentira, sino eso... un simulacro. Nacemos solos y morimos solos. Esa es nuestra condición. Por fortuna, en el medio, suelen existir esos bellísimos simulacros. Mi cine es la historia de esos simulacros».
Entrevista de Marcelo Zapata



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