Un acuerdo frágil, que sólo rige hasta pasado mañana y que poco aclara el oscuro pronóstico sobre el futuro del Teatro Colón, se alcanzó el viernes en la última de las reuniones entre los delegados de los gremios y el Secretario de Cultura comunal Gustavo López. Los términos del armisticio por el cual los gremios se comprometieron a levantar el paro (con revisión de la medida el miércoles) se lograron con la promesa de la Secretaría de elevar a 250 pesos los 200 prometidos en concepto de aumento a cuenta (ATE, uno de los dos sindicatos en el conflicto, se mantiene en su pedido de 500 pesos), y la convocatoria a paritarias, en la que se revisará el conflictivo punto de las jubilaciones compulsivas.
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En un comunicado oficial, difundido tanto por la Secretaría como por el Teatro Colón, se señaló que el gobierno «mantendrá la suspensión del decreto jubilatorio sin que implique la pérdida de este beneficio. Con la firma de este acuerdo se da por finalizado el período de conciliación obligatoria».
Mientras tanto, el director artístico del Colón, Tito Capobianco, quien durante los días de esta batalla debió viajar a los EE.UU. por el estado de salud de sus esposa, envió un nuevo mensaje a López que lleva a presumir que su estancia allí continuará prolongándose.
En esa carta, Capobianco le informa al Secretario de Cultura que, por indiciación de los médicos, no podrá viajar por un «mínimo de 2 a 4 semanas», y pone en tela de juicio los móviles reales de las medidas de fuerza: «La realidad, mi conciencia y mis sentimientos me hacen imposible regresar a Buenos Aires por el momento. Lo que está pasando en el Colón es lamentable, desconcertante y levantando muchas sospechas de las verdaderas intenciones de los dichos y acciones, y de los elementos y valores en juego». Y agrega: «Cómo me hubiese gustado estar ya allí y colaborar con mi experiencia, convicciones y conocimientos. Quizás discreparíamos en muchas cosas, ¡pero vale la pena! Importante es saber y reconocer la verdad de por qué se llegó a esto. y los resultados que se buscan y los que no. Espero y deseo que se dé a las artes lo que es de las artes y a la política lo que es de la política».
Finalmente, en su comunicación con el Secretario de Cultura, Capobianco le hace algunas sugerencias de orden práctico: «Le solicito muy sinceramenteque Leandro Iglesias trabajeen estrecha colaboracion con M. Uthoff y el Prof. E. Gadea en especial y con todo el resto de mi equipo». Iglesias es el director administrativo del teatro, Michael Uthoff el titular del Ballet Estable, y Gadea un funcionario muy cercano a la amistad del director de la sala. Estas sugerencias llegan en momentos en que el Secretario de Cultura, según confiaron algunos allegados a él, estaría pensando en el poco envidiable cargo de director interino, para que se encargue de pilotear el conflicto hasta el regreso de Capobianco, y cuyo perfil buscaría entre músicos argentinos de trayectoria.
Mientras tanto, el Colón reprogramó «Lucia di Lammermoor» de la siguiente manera: viernes 17 (Gran Abono), sábado 18 (Especial), domingo 19 (Vespertino), martes 21 ( Nocturno Tradicional), jueves 23 (Nocturno nuevo) y sábado 25 (Abono DAIA)
El Ballet con el programa Balanchine se verá el domingo 26 (Vespertino), martes 28 (Nocturno), jueves 30 ( Extraordinaria) y viernes 1 de julio (Extraordinaria). Las funciones del Mozarteum serán los lunes 27 y miércoles 29 sin modificaciones, aunque las de Wynton Marsalis de esta semana fueron derivadas al Gran Rex. La función de «Pedro y el Lobo» del domingo 12 fue suspendida sin posibilidades de reprogramación.
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