24 de noviembre 2004 - 00:00

"Con John compartí queso y pan en la posguerra"

Julia Baird y el retrato de su hermano: «Mi familia no tiene nada que ver con los derechos de sus obras. Siguen estando a cargo de las discográficas y de Yoko Ono».
Julia Baird y el retrato de su hermano: «Mi familia no tiene nada que ver con los derechos de sus obras. Siguen estando a cargo de las discográficas y de Yoko Ono».
"Los Beatles' no son nada sin John. No me importan. Si pudiera elegir, preferiría que John nunca hubiera tocado una guitarra", dice Julia Baird, hermana de John Lennon, quien visita Buenos Aires junto al propietario de «The Cavern Liverpool», Dave Jones, a propósito de la «Semana Beatle», en la que hasta el 5 de diciembre casi 80 formaciones de Latinoamérica imitarán a la famosa banda y la ganadora irá a Liverpool. Durante 15 años fue psicóloga especializada en chicos con discapacidades, pero Baird ahora se dedica a ser promotora del «negocio Beatle».

Periodista
: ¿Qué la llevó a incorporarse a esto?

J.B.: Liverpool fue nombrada capital de la cultura en Europa para 2008 y quiero colaborar en eso. Gracias a este acontecimiento entrará mucho dinero en la ciudad, hay que capitalizarlo y centrarse en las dos principales atracciones de Liverpool: el fútbol y «Los Beatles». Allí todos están involucrados, el Gobierno, las agencias de turismo, los hoteles. Que «Los Beatles» sean una industria, como River Plate o Boca Juniors, está muy bien porque eso beneficia a la ciudad que los reunió y creó. Lo importante es que ese dinero vaya para mejorar infraestructura, educación, salud y no para los bolsillos de los políticos.


P.:
¿Tampoco para familiares o herederos de los derechos? ¿Cómo se maneja ese aspecto?

J.B.: La familia no tiene nada que ver con los derechos. Siguen estando a cargo de las discográficas y de Yoko Ono, que se asoció después.


P.: ¿Es mala su relación con Yoko Ono?

J.B.: Para nada. Me llevo bien y hablo por teléfono con ella, pero tengo mejor relación con Cynthia (primera mujer de Lennon) porque la conocí cuando tenía 14 años y siempre estuvo entre nosotros.


P.:
Son legión los objetos que van apareciendo con el transcurso de los años y que se rematan a millones de euros. ¿Lo último que se encontró fue la colcha con el bordado «All you need is love» y los manuscritos con la letra de «Let it be»?

J.B.: Sí, yo los encontré, un mes atrás. La gente quiere esas cosas. Si amaron a John, si amaron a «Los Beatles», buscan quedarse con pertenencias, yo lo entiendo, pero quisiera que su valor se utilizara para caridad. Llegaron a hablar de millones de euros, no lo podía creer. Pero luego pensé: no sirve de nada colgada en una pared, que la tenga algún multimillonario en su pared y usemos el dinero para caridad. Seguramente seguirá habiendo elementos que aparezcan, de Paul, de George, de John, y eso también es un gran negocio.


P.:
¿Cuál es su recuerdo más vívido de la infancia con John?

J.B.: Recuerdo un pedazo de queso, un huevo duro y una porción de tocino que compartimos durante los años posteriores a la guerra. Liverpool fue fuertemente golpeada y «Los Beatles» fueron los bebés de la guerra. John nació en 1940 durante un bombardeo y yo en 1948. Tuvimos raciones de comida durante los seis años siguientes. Nos llevó mucho tiempo levantarnos y «Los Beatles» fueron el producto de ese esfuerzo.


P.:
¿Qué opina de los grupos clones?

J.B.: Es algo muy raro. Primero miro al que imita a John y me digo «¿Por qué se querrá parecer a él?».


Siempre digo que el John hermano es mi familia, y el músico le pertenece a todos. Es un poco esquizofrénico pero es el extraño mundo de John.

P.: ¿Cómo ve a la Argentina en relación a 2001? Sé que estuvo aquí ese año crítico para nuestro país.

J.B.: Veo otra cara en la gente. Nos dijeron que la economía se está levantando, aunque todavía haya pobreza masiva y corrupción. Llevará a este país unos veinte años recuperarse. Como Liverpool, Argentina tuvo su guerra.


Entrevista de Carolina Liponetzky

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