15 de febrero 2001 - 00:00

Creíble historia de afecto

Sergi López y Nathalie Baye.
Sergi López y Nathalie Baye.
El título original de esta película es «Une liaison pornographique». Su autor, el treintañero Fréderic Fonteyne, confiesa que lo puso para llamar la atención. La gente iba a entrar al cine para ver sexo, y se engancharía luego en la verdadera historia, igual que sus personajes, inicialmente relacionados sólo para concretar una fantasía. Se trata de dos personas que se conocen a través de un aviso. Quizá también sus nombres sean de fantasía. Sólo que, de a poco...

A partir de ese esquema, surge una atractiva y elegante historia de afectos, nada lasciva, y surge también una cinematográfica reflexión sobre las diferencias de grado entre la aventura, la comunicación, el cariño, y el compromiso. Todo ello, sostenido por un preciso trazado de personajes y situaciones, y por unos intérpretes muy creíbles, en todo sentido: Nathalie Baye, que muestra sin problemas las arruguitas del cuello, y Sergi López. No son estrellas. Son actores que encarnan realmente a sus criaturas, con toda naturalidad. Y también hay otro sostén: el modo en que el autor sabe asociar sentimientos e imágenes.

Observe el espectador qué gente pasa detrás de la mujer, cuando ella va contenta por la calle después del primer encuentro. O la relación entre alguien que confiesa un olvido, el plano de una mujer que está limpiando, y la frase siguiente. O la típica expresión «no me cansaría nunca», ligada al gesto casi definitivo, de sentido contrario, que hace alguien en el pasillo cercano.

Dicho sea de paso, casi enseguida conoceremos dos versiones sobre esa persona. Fonteyne armó su película con mucho cuidado, incluso atendiendo gestos que podrían pasar inadvertidos, como, por ejemplo, el beso que corresponde a cada ocasión. Y preguntas que él mismo propone, y que, por supuesto, nunca podrían pasar inadvertidas: ¿es posible una relación sin «historia», a fin de evitar desgastes y otros fastidios?, ¿qué es, en el fondo del alma, hacer una sincera declaración de amor?, ¿y qué es realmente, a esta altura de los tiempos, algo pornográfico?, ¿es lo mismo que algo impúdico?

Los personajes cuentan su experiencia a un entrevistador. Pero no cuentan todo. Tampoco la cámara muestra todo. Por ahí van las respuestas.

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