Debuta "Los internacionales" en la TV

Espectáculos

Está inspirada en hechos reales documentados en "La conexión Bogotá", de Nahuel Gallota.

Telefe y Flow estrenan “Los Internacionales”, la primera serie policial ambientada en la crisis de 2001 (películas hubo decenas) basada la novela de Nahuel Gallota “La conexión Bogotá”, sobre una banda de ladrones colombianos que viajan a Argentina para llevar adelante una sucesión de robos. El debut será el miércoles en Telefé a las 23.15 y el jueves se sube completa a Flow. Conversamos con los guionistas, Martín Méndez, Bruno Luciani y Luciana Porchietto, y con los tres directores, Pablo Vásquez, Pablo Ambrossini y Martín Hodara, quienes dirigen tres capítulos cada uno.

Periodista: ¿Cuál es el conflicto central entre los personajes?

Martín Méndez, Bruno Luciani y Luciana Porchietto: La serie cuenta cómo el aparato judicial y político se sirve del sistema criminal y viceversa. Un entramado de alianzas y traiciones entre jueces, fiscales, agentes de inteligencia, políticos y criminales. El personaje interpretado por Cecilia Roth, es una fiscal en ascenso que no tiene escrúpulos a la hora de lograr su objetivo: conseguir un cargo en la Corte Suprema. Se sirve del personaje de Rafael Ferro, agente de los Servicios de Inteligencia . La banda de ladrones colombianos liderada por Pablo Shuk tendrá sus propios enfrentamientos cuando la hazaña de “salir ganados” de Argentina empiece a complicarse.

Pablo Vásquez: Cada personaje se pensó para que exista una fricción en la banda, de un lado está el maestro, del otro, los alumnos, y entre ellos cada uno cumple un rol. Está el traidor, el leal, el rebelde y quien busca imponerse. Esa banda nueva está condenada a fracasar si no siguen las reglas que guiaron a la banda vieja.

Martín Hodara: Nuestros personajes fueron creados tratando de toarlos de la mayor humanidad posible lo que conlleva amores, odios, rencor, venganza, avaricia, traición.

P.: ¿Hay alguna historia de amor?

P. V.: La historia de amor no está contada desde el cuento de hadas, hay una historia del pasado pero termina en tragedia. Hoy esos amantes ya no son los mismos. Once años más tarde, al salir de la cárcel, él se entera de que ella huyó embarazada a la Argentina y él emprende un camino en busca de su hijo que lo lleva a la Argentina devastada de 2001.

P.: ¿Qué distingue a este banda de ladrones de otras?

M.M., B.L., L.P.:Esta no es cualquier banda, tienen sus propias leyes, tratan de proteger a los suyos. No roban a las clases populares. Tienen su mística y no usan armas por dos motivos: les resulta muy burdo robar de esa manera, prefieren la inteligencia y la sagacidad. La malicia indígena, como ellos le llaman, ‘una inteligencia para hacer el mal bien hecho’. Saben que en caso de ser apresados, tener un arma de fuego alarga la condena. Todo este sistema aprendido de generación en generación se quiebra al llegar a Buenos Aires en pleno caos de 2002, y la serie también cuenta ese choque. Para Fausto Montalbán ser ladrón es un trabajo respetable con reglas complicadas. “Para salir de pobre, robar o el reggaeton”, dice Fausto. Y el reggaeton nunca le gustó

P.: Hay una mirada piadosa o se intenta “humanizar” al ladrón?

M.M., B.L., L.P: Para nada. No es necesario humanizarlos, los delincuentes son humanos. Si no los mostramos como tales se convertirían en personajes planos, en villanos arquetípicos. Tales bandos como buenos y malos no existen. No es nuestro trabajo juzgar a nuestros personajes sino ponerlos en acción.

M. H.: El autor de la novela llega a la esencia, al lama de las personas sobre las que escribe. No se queda en la superficie, que por lo general es simplista y prejuzga.

P.: ¿Cómo fue la experiencia de rodar esta coproducción internacional?

Pablo Ambrosini: El nivel de realización estará a la altura de series de nuevas plataformas. Fue muy importante trabajar codo a con autores, algo que no se da mucho en TV. El nivel técnico es superior, con profesionales del cine porque era todo el equipo cinematográfico, con fotografía y locaciones de primer nivel.

P. V.: Hoy el standard de calidad que exige el mercado nos lleva a pensar en estas alternativas de producción con varios socios que invierten, no sólo dinero sino también con más pantallas y otras audiencias. No es posible llevar a buen término estos proyectos en soledad.

M. H.: Son diferentes puntos de vista, diferentes formas de trabajo, opuestas formas de entender las historias. El trabajo de los actores de ambos países es otro ejemplo del aporte inmenso que generan las coproducciones.

P.: ¿Qué implica el aislamiento y la cuarentena para lanzar una serie?

M.M., B.L., L.P.: La gente en cuarentena consume y necesita mucha más ficción que antes. Por un lado, la industria está parada por no poder salir a rodar. Pero los estrenos en las plataformas tienen mucha audiencia. De esta pandemia debería quedar la certeza de que cuando la realidad nos aplasta, la ficción nos rescata.

P. V.: Hoy es difícil hablar de futuras producciones. El virus ha puesto en pausa todos los trabajos audiovisuales. Ya era muy difícil antes , hoy es imposible pensar alguna alternativa para poder grabar. Siendo optimista. La cuarentena nos dará tiempo para poder pensar mejor, escribir y desarrollar contenidos con el fin de tener nuevos proyectos que sean posibles.

M.H.: Desde que los hombres salían a cazar y volvían a su caverna, esperaban el momento donde uno de la tribu contaba una historia, ese deseo se mantiene. Por otro lado esta pandemia le va a generar un gran daño al cine . La comodidad de ver en las casas es una costumbre que será difícil de revertir. Pero espero que la gente comprenda lo diferente que es la experiencia. Antes de la pandemia pensaba que los cines iban a tener más espectadores, ahora me parece que será muy complicado.

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