24 de diciembre 2002 - 00:00

Cuidado (y muy rendidor) show de Bandana-Mambrú

«La fiesta de tus sueños». Actuación de los grupos Bandana y Mambrú (Estadio Vélez, 21 y 23/12)

El buen negocio Bandana-Mabrú unió en una sola noche al mercado de la música, la industria discográfica, la TV, el merchandising, la publicidad y hasta la radio. El show que brindaron en Vélez los grupos surgidos de «Popstars» estuvo concebido atendiendo a la explotación comercial de la mayor cantidad de flancos posibles. Así, a la recaudación por entradas (agotadas para las dos noches; más de 75 mil tickets cuyo precio iba de los 15 a los 80 pesos) se sumó el fuerte dispositivo de promoción en varios shoppings (por la compra de más de 30 pesos se obtenían entradas para el show) y la puesta en escena pensada para TV y radio. Disney Channel transmitía en vivo y Canal 13 compró los derechos para televisar el espectáculo el viernes próximo. Además, Radio Disney, Cadena 100 y FM Hit realizaron sus coberturas, con molesta performance de locutores en el escenario. Los puestos de merchandising también fueron múltiples, y todos abarrotados de cualquier cosa con las caras de las Bandana y los Mambrú.

Las puertas del estadio abrieron alrededor de las 17 y para animar a los entusiastas que habían tolerado largas horas bajo el rayo del sol, las pantallas gigantes exhibieron videos de los grupos. También se mostraron instrucciones de seguridad, grabadas por los integrantes de ambos grupos, ya que el público era predominantemente adolescente, por lo que se reforzó la seguridad. Hubo más de 1500 efectivos entre policías y custodios privados.

• Mezcla

El clima condensó un mix muy extraño de obra infantil, locutoras extasiadas de radios adolescentes e histeria típica de los recitales de un Luis Miguel. El show dejó más que satisfechos a los fans, no tuvo playbacks groseros y se notó mayor experiencia por parte del grupo femenino; lógico si se tiene en cuenta que Bandana lleva más de 90 conciertos en todo el país, además de las giras por el exterior. En cambio, se los vio menos resueltos y bastante asustados a los jovencitos surgidos hace apenas un mes, aunque se aflojaron una vez transcurridos los primeros cinco temas. Después del verborrágico desfile de los locutores, vinieron las cinco mujeres vestidas de blanco, derrochando energía, con buena coreografía y manejo del escenario aunque pisándose cada vez que querían hablar con el público. Cuando se despidieron, el estadio se vino abajo, no tanto por la ovación a Ban-dana sino para recibir a Mambrú, que ofreció menos canciones conjuntas y varios solos de voz y guitarras. Ambos grupos dieron un final conjunto al recital que duró dos horas, no escatimó en efectos especiales y cerró con 15 minutos de fuegos artificiales.

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